Audioclasica

18.XII.2012. Romanticismo uno y trino

  L’Auditori. L’Auditori Més. Temporada 2012-2013. Sala Oriol Martorell   18-XII-2012   TRIO FAUST & RUDIN & MELNIKOV Robert Schumann: Phantasiestücke op. 88 Ludwig van Beethoven: Trío con piano op. 70/2 Bedrich Smetana: Trío con piano op. 15 Propina: F. J. Haydn, Trío con piano Hob. XV:29, III. Finale. Allemande Aforo: 586 Asistencia: 45%   Aunque no se trate de un trío estable, no puede negarse la asiduidad de Isabelle Faust en el repertorio camerístico, como avalan sus grabaciones para Harmonia Mundi de obras de Beethoven, Schubert o, muy recientemente, Weber; de hecho, en todas ellas ha sido Alexander Melnikov…

 

L’Auditori. L’Auditori Més. Temporada 2012-2013. Sala Oriol Martorell


 

18-XII-2012

 

TRIO FAUST & RUDIN & MELNIKOV

Robert Schumann: Phantasiestücke op. 88

Ludwig van Beethoven: Trío con piano op. 70/2

Bedrich Smetana: Trío con piano op. 15

Propina: F. J. Haydn, Trío con piano Hob. XV:29, III. Finale. Allemande


Aforo: 586 Asistencia: 45%

 

Aunque no se trate de un trío estable, no puede negarse la asiduidad de Isabelle Faust en el repertorio camerístico, como avalan sus grabaciones para Harmonia Mundi de obras de Beethoven, Schubert o, muy recientemente, Weber; de hecho, en todas ellas ha sido Alexander Melnikov su cómplice al piano, y la colaboración del violonchelista Alexander Rudin, de sólida trayectoria, no hizo sino contribuir a conformar un trío ad hoc, cuya conjunción rítmica e igualdad de ataque descubren un adecuado trabajo conjunto.

Si en las poco difundidas Phantasiestücke de Schumann pudo ya observarse esta circunstancia –aunque ciertas turbiedades en el piano y problemas de afinación en el violonchelo menoscabaran el resultado final–, tanto en el juego imitativo de la “Humoreske” como en la intensidad lírica de los movimientos lentos (“Romanze”, “Duett”) , en la op. 70/2 beethoveniana surgió con ímpetu más decidido: de hecho, se nos ofreció un Beethoven ‘romantizado’, en que se subrayó, por encima de la arquitectura formal, la cercanía espiritual con Schumann (“Poco sostenuto-Allegro ma non troppo”), ya fuera en el elegante fraseo del “Allegretto ma non troppo”, ya en la energía, algo sobreactuada, de su finale.

Cuanto de forzado pudo sonar en Beethoven se reveló en el Trío op. 15 de Smetana necesario para una versión magnífica, de sonido muy brillante, suma compenetración y entendimiento estilístico inmejorable: la amplitud del movimiento inicial –con un primer tema vehemente, espacio de lucimiento para Faust–, el imaginativo color sonoro y empleo justo del rubato en el “Allegro, ma non agitato” y el hondo impulso hacia la coda del “Finale. Presto” suscitaron un aplauso satisfecho del escaso público asistente, premiado con una propina del Haydn más socarrón.

 
Germán Gan Quesada

 

Crédito: Marco Borggreve