Audioclasica

MEDTNER

MÚSICA PARA PIANO Hamish Milne, piano Hyperion CDA 67851/2 DDD 2 CD 157:31 2011 Valoración: *** / Sonido: *** Distribuidor: Harmonia Mundi     El piano de Medtner es un terreno en el que Hamish Milne ha sembrado reconocimiento y que grabó con éxito hace unos años también para Hyperion con una propuesta y una visión atractiva y muy personal de los Skazki (Cuentos de Hadas) al completo, y entre los años 1997 y 2000 unas exhaustiva antología publicada originalmente por CRD y reeditada posteriormente por Brilliant. La serie de piezas breves recuperadas en este doble compacto (Tres improvisaciones op.2;…

A MedtnerMÚSICA PARA PIANO

Hamish Milne, piano

Hyperion CDA 67851/2 DDD 2 CD 157:31 2011

Valoración: *** / Sonido: ***

Distribuidor: Harmonia Mundi

 

 

El piano de Medtner es un terreno en el que Hamish Milne ha sembrado reconocimiento y que grabó con éxito hace unos años también para Hyperion con una propuesta y una visión atractiva y muy personal de los Skazki (Cuentos de Hadas) al completo, y entre los años 1997 y 2000 unas exhaustiva antología publicada originalmente por CRD y reeditada posteriormente por Brilliant.

La serie de piezas breves recuperadas en este doble compacto (Tres improvisaciones op.2; Tres himnos al trabajo op. 49 y el Tema y variaciones op. 55) tiene de entrada la estimulante virtud de eludir los tópicos que tanto han contribuido a encasillar y empequeñecer su figura. Es como si una conciencia histórico-musicológica le hubiese castigado por su vitalidad mundana y hedonista, resumiendo el universo expresivo. Su escritura ultraromántica, profusa en ambientaciones y atmósferas nostálgicas y de melancolía, presagia el Rachmaninov más emotivo sin la capacidad de seducción melódica del mismo, las raíces más románticas y convencionales del joven Scriabin y el piano más refinado en la línea de las Estaciones de Tchaikovsky.

Ofrece versiones coloristas, con fantasías y matices. Busca destacar la riqueza rítmica de unas miniaturas delante de las cuales conviene dosificar la audición para evitar la monotonía de unas composiciones que apuntan en la misma dirección. Milne escoge una vertiente con plena convicción y la sigue con deleite. El espíritu galante, la vitalidad popular y el elemento lúdico quedan en segundo plano. Gracias a un toque aterciopelado, de rítmica sutil y carácter delicado, accede a un mundo intimista, de luces difuminadas pero también a momentos de intensidad contenida como en la primera de las dos Elegías op.59. La captación del sonido es muy buena y la edición se acompaña de unas excelentes notas informativas firmadas por el mismo pianista.

Albert Ferrer Flamarich