Audioclasica

PUCCINI

TOSCA Orquesta del Royal Opera House. Antonio Pappano, director. Gheorghiu, Kaufmann, Terfel EMI 50999 4 04063 98 DVD 120 + 8 min 2012 LPPCM 2.0 DTS-HD 5.1 16:9 Subtítulos en alemán, inglés, francés, español, italiano y japonés Sonido: **** / Valoración: *** Distribuidor: EMI   A mi modo de ver, son dos las características que condicionan la apreciación de cualquier producción de Tosca (1900): La primera de ellas es que se trata de una de esas óperas pertenecientes al “género desaforado”, a ese género de ópera en el que el afán de cantantes y directores de escena por sobreactuar el desgarro…

D Puccini ToscaTOSCA

Orquesta del Royal Opera House. Antonio Pappano, director. Gheorghiu, Kaufmann, Terfel

EMI 50999 4 04063 98 DVD 120 + 8 min 2012

LPPCM 2.0 DTS-HD 5.1 16:9

Subtítulos en alemán, inglés, francés, español, italiano y japonés

Sonido: **** / Valoración: ***

Distribuidor: EMI

 

A mi modo de ver, son dos las características que condicionan la apreciación de cualquier producción de Tosca (1900): La primera de ellas es que se trata de una de esas óperas pertenecientes al “género desaforado”, a ese género de ópera en el que el afán de cantantes y directores de escena por sobreactuar el desgarro de las pasiones –Carmen– o la tara de sus protagonistas –Elektra– acaba la mayor parte de las veces por generar espectáculos grotescos. La segunda es la enorme popularidad del título, y con ello, lo reñido de la competición -en un buen comercio online se puede encontrar entre 20 y 25 versiones distintas en DVD de este título-, tanto para lo bueno como para lo malo.

En el caso de Tosca, podríamos decir que una buena producción se sostiene en un delicado equilibrio entre la veracidad y la contención dramática, entre el canto y la encarnación de los personaje por parte de los cantantes, así como en el balance entre las aportaciones de cada una de las cinco piezas principales del drama (los tres protagonistas, la orquesta y la escena).

La presente grabación cuenta con algunas muy buenas piezas: Para empezar, una dirección orquestal modélica, conducida por un Antonio Pappano que ya mostró una capacidad innata para infundir intensidad, virtuosismo y sutileza en su edición de estudio y vídeo (ArtHaus, 2001) a una partitura harto problemática y sometida con demasiada frecuencia a lecturas triviales, rutinarias y/o groseras. Una edición que contó igualmente con Angela Gheorghiu en el rol titular. La soprano rumana repite aquí una Tosca apoyada en la belleza y el buen uso de un instrumento lírico puro y relativamente pequeño del que obtiene el máximo partido. Tanto en una como en la otra edición construye en lo dramático una Tosca amorosa aunque con cierta tendencia a la cursilería que cada cual tolerará según sus umbrales de tolerancia.

Jonas Kaufmann presenta aquí su segundo Cavaradossi en DVD tras el registrado en la Ópera de Zúrich (Decca, 2009) bajo la batuta de Paolo Carignani. Aquí como allí exhibe su enorme clase como cantante e intérprete en un rol en el que derrocha nobleza y heroísmo, concentración en las arias y poderío en los tours de force, aunque falta la seductora morbidez y la meridional sensualidad de Roberto Alagna, partenaire de Gheorghiu en el registro de ArtHaus arriba citado, y para quien firma esta crítica uno de los Cavaradossis indispensables de la fonografía.

Bryn Terfel repite el espantoso Scarpia que ya adelantó en la también espantosa Tosca junto a Catherine Malfitano publicada por Decca en 2008. El problema: a su suntuosa voz y a sus bellas resonancias de cabeza les falta la proyección necesaria para atravesar la orquesta pucciniana, a lo cual el galés responde forzando el instrumento y vociferando sin piedad durante un insufrible Acto II. A su lado, cantantes mediocres como Ruggiero Raimondi (ArtHaus, Pappano) y Thomas Hampson (Decca, Carignani) cumplimentan con sus respectivas nasalidades sus cometidos sin tanto sufrimiento, ni propio, ni ajeno. Quién lo hubiera dicho.

Sobre la producción cabe decir que cuanto mayor es el lujo, más descarnadamente hueca resulta la escasez de ideas, y en esta caso, a una concepción dramatúrgica anticuada y poco imaginativa hay que añadir el brutal sabotaje de Terfel y el anticuado melodramatismo de Gheorghiu. A su favor: si se saltan el Acto II la impresión general mejora bastante.

 

Rafael Fernández de Larrinoa