Audioclasica

04.II.2013. El corazón y sus razones

    Temporada 2012/13. Gran Teatre del Liceu 04-II-2013 SPYRES, NAOURI, LOSIER, DESSAY, KIM. ORQUESTRA SIMFÒNICA I COR DEL GRAN TEATRE DEL LICEU. STÉPHANE DENÈVE, Director musical. LAURENT PELLY, Director de escena. CHANTAL THOMAS, escenografía     Jacques Offenbach: Les contes d’Hoffmann Aforo: 2.286 Asistencia: 80%   Ópera romántica por excelencia, en argumento y lenguaje, Les contes d’Hoffmann visitaba las tablas del Liceu en una coproducción con los coliseos de San Francisco y Lyon debida a Laurent Pelly, cuya propuesta, tan amena como sugerente, corroboró la buena impresión causada en el teatro barcelonés con su La fille du regiment de…


 

 

Temporada 2012/13. Gran Teatre del Liceu

04-II-2013

SPYRES, NAOURI, LOSIER, DESSAY, KIM. ORQUESTRA SIMFÒNICA I COR DEL GRAN TEATRE DEL LICEU. STÉPHANE DENÈVE, Director musical. LAURENT PELLY, Director de escena. CHANTAL THOMAS, escenografía

 

 

Jacques Offenbach: Les contes d’Hoffmann


Aforo: 2.286 Asistencia: 80%

 

Ópera romántica por excelencia, en argumento y lenguaje, Les contes d’Hoffmann visitaba las tablas del Liceu en una coproducción con los coliseos de San Francisco y Lyon debida a Laurent Pelly, cuya propuesta, tan amena como sugerente, corroboró la buena impresión causada en el teatro barcelonés con su La fille du regiment de hace tres temporadas. El uso de paneles móviles y el juego de sombras –especialmente en los actos centrales–, resaltadas por una iluminación muy acertada, la concreción cromática en colores neutros y la recreación de espacios sintéticos profundos, como la casa burguesa del tercer acto o el salón fin de siècle del cuarto, facilitaron la comprensión adecuada de un libreto complejo, en que Pelly conjuga la Alemania decimonónica original con aromas de la bohemia victoriana y de decadentes espejos venecianos.

Un elenco plagado de debutantes en el Liceu –junto a habituales en el teatro, como Francisco Vas y Carlos Chausson– lidió con las partes vocales: Michael Spyres, de buena pasta lírica, no hace olvidar otros cantantes en el rol titular, por sus agudos algo tapados y el cansancio vocal patente en el acto tercero, pero dio buena réplica tanto a la flexible Musa/Nicklause de la canadiense Michèle Losier –destacable en su romanza “Vois sous l’archet frémissant”– como a la poderosa presencia escénica y canora de Laurent Naouri, recordado Golaud en el Pelléas de la pasada temporada, en sus cuatro papeles maléficos, redondeando números de conjunto –así, el trío del acto primero– de muy buen nivel.

Los amores del poeta romántico, distribuidos entre cuatro cantantes (no así en el segundo reparto, en que los asumiría en su totalidad la cubana Eglise Gutiérrez), fueron cubiertos de manera desigual: si la Stella de Susana Cordón y Tatiana Pavlovskaya, de voz gruesa y oscura, como Giuletta merecen solo una moderada aprobación, no sucedió lo mismo con la Antonia de Natalie Dessay, no del todo fresca pero impecable en matiz y fraseo muy expresivos, y, especialmente, con la nitidez y despliegue vocal de Kathleen Kim en su papel de Olympia.

Stéphane Denève supo imprimir energía e impulso rítmico a la parte sinfónica, servida de manera suficiente por una orquesta en proceso de afianzamiento, y resolvió con solvencia los esporádicos desajustes rítmicos de las participaciones corales, en laudable actuación del coro titular en papel muy comprometido: guía segura para llevar a buen puerto la efusión cordial de una ópera más arrebatada, sin duda, que el aplauso algo tibio con que se acogió la representación…

Germán Gan Quesada

Crédito: A. Bofill