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04.II.2013. Recordando con tristeza

    TEMPORADA OPERA. ROYAL OPERA HOUSE AT COVENT GARDEN 04-II-2013 SIMON KEENLYSIDE, KRASSIMIRA STOYANOVA, PAVOL BRESLIK, PETER ROSE, ELENA MAXIMOVA, CHRISTOPHE MORTAGNE. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. KASPER HOLTEN: dirección escénica. ROBIN TICCIATI: director musical   Chaicovski: Eugene Onegin Aforo: 2.256 Asistencia: 98% La primera producción para el Covent Garden de su nuevo director de ópera era muy esperada. Hubo comentarios y críticas para todos los gustos. Holten hace un ‘flashback’ y sobre las primeras notas aparecen los dos protagonistas en la última escena y una pareja de dobles –ellos jóvenes- y el recuerdo comienza. Con proyecciones bellísimas, decorados…


 

 

TEMPORADA OPERA. ROYAL OPERA HOUSE AT COVENT GARDEN

04-II-2013

SIMON KEENLYSIDE, KRASSIMIRA STOYANOVA, PAVOL BRESLIK, PETER ROSE, ELENA MAXIMOVA, CHRISTOPHE MORTAGNE. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. KASPER HOLTEN: dirección escénica. ROBIN TICCIATI: director musical

 

Chaicovski: Eugene Onegin

Aforo: 2.256 Asistencia: 98%

La primera producción para el Covent Garden de su nuevo director de ópera era muy esperada. Hubo comentarios y críticas para todos los gustos. Holten hace un ‘flashback’ y sobre las primeras notas aparecen los dos protagonistas en la última escena y una pareja de dobles –ellos jóvenes- y el recuerdo comienza. Con proyecciones bellísimas, decorados esenciales, trajes más bien ‘tradicionales’, y sobre todo un gran trabajo con los personajes y sus intérpretes, se materializa la desdicha que aguarda a los personajes –a todos sin excepción aunque la canalicen de modos diversos- y que se encuentra en la música del autor e incluso en el poema-novela original de Pushkin. Esto incluyen la coreografía, con ese coro-masa provinciano y hostil que parece agredir a los protagonistas en el segundo acto (incluyendo un M.Triquet entre desagradable, agresivo y ridículo bien cantado y actuado por Mortagne). Y la ‘escocesa’ del tercer acto aquí resulta esencial y estremecedora porque se trata de siete bailarinas y Onegin en su lucha erótica –inútil- contra el recuerdo de Lenski muerto, cuyo cuerpo permanece en escena hasta el final (algo bien difícil que hace que Breslik merezca toda nuestra admiración como artista). Desde cualquier punto de vista Keenlyside fue el centro de la función, con un canto cada vez más variado y un timbre más oscuro, un mayor trabajo sobre la dicción que en otras ocasiones, y sobre todo, esta vez, con una dirección que le permitió expresar un sinfín de matices y contradicciones, desde el comportamiento externo tan diverso del de su clase, hasta el empleo de las manos y las miradas (impresionante su actuación en el duelo cuando intenta contener a su doble joven o acariciar a su amigo durante el aria de éste). El último acto es algo único con un desesperado que deja todo dandismo para llorar cantando (cómo lo consigue o lo finge –tanto da- es algo que escapa a la comprensión). Stoyanova es muy buena cantante y actriz, pero hay siempre en ella un punto de impersonalidad (aunque es mezquino reprocharlo considerando que nunca se le ha visto nada mal hecho y contar con ella es siempre una garantía de que no habrá gato por liebre). Breslik tiene una voz demasiado ligera y pequeña para Lenski, pero es musical y buen actor y compensa. Rose compone un Gremlin de buen nivel vocal pero con esta producción adquiere una importancia mayor como personaje siniestro que da perfectamente. Maximova en su debut como Olga se impone por su figura y su importante material, que todavía no consigue manejar con flexibilidad o sutileza aunque como artista interesa. Correctas la Larina de Diana Montague y la Filipievna de Kathleen Wilson (tal vez más nodriza inglesa que aya rusa). El coro estuvo muy bien aunque en otras ocasiones lo haya hecho mejor, en especial en el primer acto (preparado siempre por Renato Balsadonna). La orquesta de la Royal Opera es una garantía, pero el joven Ticciati tal vez tenga que dejar pasar un tiempo antes de intentar ‘contener’ lo incontenible y dedicarse con tiempos generalmente rápidos o un ritmo caprichoso a cercenar (no sé si deliberadamente) el lirismo de la partitura. A veces hay más sonido y volumen que lo recomendable.

Jorge Binaghi

Crédito: Bill Cooper

Pie de foto: KeenlysiKeenlyside-Breslik-Rackett