Audioclasica

15.III.2013. Mozart en el diván

Temporada 2012-13. Teatro Real. 15-III-2013.  W.A. Mozart: Così fan tutte Aforo: 1.854 Asistencia: 99%   Madrid. Teatro Real. 15.III.2013. ANETT FRITSCH, PAOLA GARDINA, JUAN FRANCISCO GATELL, ANDREAS WOLFF, WILLIAM SHIMELL, KERSTIN AVEMO. ORQUESTA TITULAR DEL TEATRO REAL. TILL DRÖMANN director. W.A. Mozart: Così fan tutte Aforo: 1.854 Asistencia: 99%   Coincidiente con la entrega del Oscar a su director de escena -Michael Haneke- este Così fan tutte no ha podido cobrar más relevancia mediática. En su segunda experiencia como director de ópera -la primera fue precisamente un Don Giovanni– la pregunta que pendía en el aire inevitablemente era ¿podría contagiar Haneke esta deliciosa comedia…

A Madrid CosiFanTutte

Temporada 2012-13. Teatro Real. 15-III-2013. 

W.A. Mozart: Così fan tutte

Aforo: 1.854 Asistencia: 99%

 

A Madrid CosiFanTutte

Madrid. Teatro Real.

15.III.2013.

ANETT FRITSCH, PAOLA GARDINA, JUAN FRANCISCO GATELL, ANDREAS WOLFF, WILLIAM SHIMELL, KERSTIN AVEMO. ORQUESTA TITULAR DEL TEATRO REAL. TILL DRÖMANN director.

W.A. Mozart: Così fan tutte

Aforo: 1.854 Asistencia: 99%

 

Coincidiente con la entrega del Oscar a su director de escena -Michael Haneke- este Così fan tutte no ha podido cobrar más relevancia mediática. En su segunda experiencia como director de ópera -la primera fue precisamente un Don Giovanni– la pregunta que pendía en el aire inevitablemente era ¿podría contagiar Haneke esta deliciosa comedia con la personal y turbadora gravedad de su cinematografía? Después de presenciar el primer acto, mis preguntas fueron estas otras: ¿se debe al director de escena la sorprendente lentitud de los recitativos? (¿y la supresión de algunos números?) ¿acabará bien este gélido experimento en el que parece deslizarse la idea de que el conflicto central de la obra gira en torno a una relación pretérita entre Don Alfonso y una envejecida Despina?

Tras presenciar el segundo acto quedó claro que el austríaco no ha sido inmune a esa tentación tan frecuente entre los régisseurs actuales -la de rellenar los espacios “muertos” de las óperas con trivialidades o tramas secundarias-, pues de hecho la supuesta historia entre estos dos personajes no condujo a ninguna parte y se diluyó en la nada. Y sin embargo, se hizo el milagro y este Così constituyó una experiencia plena de emoción (y desazón) gracias a que emergió de la forma más auténtica y sincera la íntima e incruenta tragedia que sustenta esta obra: la (insoportable) levedad del ser.

Dicho de otro modo, nunca las palabras pronunciadas por Don Alfonso y que dan título a la ópera fueron un colofón tan perfecto a esta loca jornada, y pocas veces se ha encontrado una solución tan convincente para expresar el desconcierto con el que finaliza la obra y que de algún modo constituye su principal mensaje: con Ferrando y Fiordiligi aferrándose entre sí mientras Dorabella y Guglielmo tratan de recomponer los emparejamientos iniciales.

En lo vocal, el cuarteto protagonista sorprendió por su conjunción de juventud y madurez interpretativa y vocal. La germana Anett Fritsch exhibió como Fiordiligi una frescura y gravidez vocal y un dominio de las agilidades dignos de encomio. Juan Francisco Gatell dejó entrever un acento claramente descendiente del arte de su maestro Raúl Giménez. Paola Gardina demostró un dominio técnico del rol a prueba de bombas y tacones, así como un gratísimo y redondeado timbre, mientras Andreas Wolff demostró poseer una fibra baritonal noble y auténtica pese a la juventud del instrumento. Algo más neutro, aunque inmejorable en lo actoral, estuvo el veterano William Shimell, mientras que la sueca Kerstin Avemo produjo una impresión algo más extraña, en parte por la grimosa caracterización, en parte por lo escuálido de la materia vocal.

En lo orquestal, la extraordinaria química que estableció Till Drömann con la orquesta nos hizo suponer que, como en el caso de otras tantas celebridades de la batuta, quizá aquí también fue el director asistente (y no el titular) el responsable de todas las virtudes que la orquesta madrileña pudo extraer de si misma.

 

Rafael Fernández de Larrinoa

Pie de foto: Dos escenas de Così fan tutte en el Real.

Crédito fotográfico: Javier del Real.