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20.IV.2013. Frío en pleno verano

  OVIEDO. XX Festival de Zarzuela 20-IV-2013   SUÁREZ, NAVARRO, SAN MARTÍN, RUBIERA. OVIEDO FILARMONÍA. CAPILLA POLIFÓNICA CIUDAD DE OVIEDO. MARZIO CONTI, dirección musical.   Tomás Bretón: La Verbena de la Paloma Aforo: 1.440 Asistencia: 100%   El público del Campoamor en función de estreno es complejo. Por lo general se muestra muy relajado en las funciones de zarzuela, pero es extremadamente conservador con los títulos más emblemáticos del repertorio. Por eso el desembarco de Noche de verano en la Verbena de la paloma, la adaptación de la obra cumbre de Bretón que Marina Bollaín realizó hace ya más de…

 

OVIEDO. XX Festival de Zarzuela

20-IV-2013

 

SUÁREZ, NAVARRO, SAN MARTÍN, RUBIERA. OVIEDO FILARMONÍA. CAPILLA POLIFÓNICA CIUDAD DE OVIEDO. MARZIO CONTI, dirección musical.

 

Tomás Bretón: La Verbena de la Paloma

Aforo: 1.440 Asistencia: 100%

 

El público del Campoamor en función de estreno es complejo. Por lo general se muestra muy relajado en las funciones de zarzuela, pero es extremadamente conservador con los títulos más emblemáticos del repertorio. Por eso el desembarco de Noche de verano en la Verbena de la paloma, la adaptación de la obra cumbre de Bretón que Marina Bollaín realizó hace ya más de una década, creó ciertas reticencias desde el principio, desembocando en un gélido recibimiento a la caída del telón.

La intención de Bollaín de actualizar la Verbena funciona, porque más de un siglo después los conflictos no han variado en absoluto. Es inteligente, porque la disposición en cuatro niveles de la casa en la que se desarrolla la acción aportaba mucho dinamismo, y la reescritura de diálogos hacía ágil la acción sin música. Y, sobre todo, y aunque parezca mentira, respeta la voluntad del autor, ya que así como Bretón no escribió música para la última escena con la intención de que se interpretase la música popular del momento, se utiliza este hecho para introducir tres temas actuales con una intención dramática: La rumba “Si la vida son dos días” abría la escena e implicaba al público rompiendo la cuarta pared (integrantes del coro repartieron sangría entre el público con las luces del patio de butacas encendidas), el “Waka-waka” generó el conflicto final entre Julián e Hilarión y el bolero “Dos gardenias” fue el pretexto para la reconciliación entre Julián y Susana y preludio del final feliz con el bis de las seguidillas.

Con un reparto solvente, donde destacó César San Martín (Julián), cabe destacar el hecho de que, con Hilarión en la voz de un barítono joven, el papel gana en presencia musical, llevando a la partitura, sobre todo en el quinteto, a un ambiente mucho más lírico (un cambio más justificable que el que convirtió el papel de la tía Antonia en peluquero metomentodo). La batuta de Marzio Conti, aportando toques rossinianos (como el crescendo al final de las seguidillas y, sobre todo, buscando realzar cada una de las bellas líneas melódicas que aparecen durante toda la función fue lo mejor de la noche, donde una buena Verbena de la Paloma no gustó a un nutrido sector, que curiosamente suele ser el que luego se queja de que siempre se ve lo mismo.

Alejandro G. Villalibre

Crédito: Foto Alfonso

Pie de foto: Peluquería del Tío Antonio