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23.IV.2013. Ejemplo de buen hacer

  TEMPORADA DE LA ABAO. Palacio Euskalduna 23-IV-2013   SONDRA RADVANOVSKY, VERONICA SIMEONI, FRANCESCO DEMURO, MIRCO PALAZZI, ANNA TOBELLA, ALEX SANMARTÍ. ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. STEFANO PODA, director de escena. JOSÉ MIGUEL PÉREZ SIERRA, director musical. Gaetano Donizetti: María Stuarda     Aforo: 2.124 Asistencia: 80%   Veronica Simeoni como Elisabetta se había hecho dueña del escenario con una exquisita línea de canto y teatralidad. Dejó bien claro su protagonismo antes de la entrada en escena de la impresionante Maria Stuarda de Sondra Radvanovsky. Extraordinaria por voz, presencia escénica y convicción en el papel.…

 

TEMPORADA DE LA ABAO. Palacio Euskalduna

23-IV-2013

 

SONDRA RADVANOVSKY, VERONICA SIMEONI, FRANCESCO DEMURO, MIRCO PALAZZI, ANNA TOBELLA, ALEX SANMARTÍ. ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. STEFANO PODA, director de escena. JOSÉ MIGUEL PÉREZ SIERRA, director musical.

Gaetano Donizetti: María Stuarda

 

 

Aforo: 2.124 Asistencia: 80%

 

Veronica Simeoni como Elisabetta se había hecho dueña del escenario con una exquisita línea de canto y teatralidad. Dejó bien claro su protagonismo antes de la entrada en escena de la impresionante Maria Stuarda de Sondra Radvanovsky. Extraordinaria por voz, presencia escénica y convicción en el papel. Esta situación pone más en valor al resto de los cantantes que con su altísimo nivel sostuvieron la acción a favor de la protagonista sin verse eclipsados. En este sentido hay que destacar el trabajo de Francesco Demuro como el Conte de Leicester y Mirco Palazzi como Talbot. Todos pusieron el alma en esta Maria Stuarda que sostuvo el interés del público hasta la caída del telón, hecho no siempre fácil de conseguir en esos recargados dramas de inspiración histórica. Stefano Poda declara abiertamente detestar la translocación histórica para las óperas. Según sus propias palabras, las obras universales ya son atemporales y no necesitan ser modernizadas. Efectivamente el núcleo de la acción no está sometido a esas tensiones espacio-temporales forzadas por algunos directores de escena. Pero Poda modifica el entorno jugando con la luz y aportando modernos elementos simbólicos y metafóricos que crean una suerte de aura al servicio absoluto del drama. En esta producción es esencial la iluminación, que sigue el discurso textual y musical subrayando los aspectos psicológicos de cada personaje, incluso cuando se apaga y toma el significado de los silencios en la música. El Maestro Pérez Sierra llevó el discurso orquestal con esa misteriosa conjugación entre el dominio técnico y la flexibilidad que se da en los directores acostumbrados al foso. Cuidadoso al máximo con los delicados momentos del bel canto, contundente y claro con los coros y consiguiendo en todo momento una presencia orquestal junto al canto, y no sólo a su servicio. Claro está que contaba con una excelente orquesta. El Coro de la Ópera de Bilbao, al cual ya no le caben elogios, fue puesto a prueba en el último acto cantando literalmente por los suelos. Prueba superada con sobresaliente. En definitiva, un trabajo de conjunto sin fisuras para una ópera que no es muy representada pero que merece una atención especial, al menos en producciones de la calidad como la comentada. La afición bilbaína al bel canto cerró la semana con un concierto extraordinario de la ABAO a cargo de dos especialistas, Patrizia Ciofi y Celso Albelo, en el propio escenario del Palacio Euskalduna junto a la Orquesta Sinfónica de Navarra y el Maestro Pérez Sierra.

Daniel Garay

CREDITO: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL

PIE DE FOTO: Sondra Radvanovsky en el centro de la escena final