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23.IV.2013. Sutilezas escénicas y musicales

  Temporada 2012/2013. Palau de les Arts Reina Sofía. Sala Principal 23-IV-2013 IN-SUNG SIM. DANIEL JOHANSSON. NATHAN BERG. MARIO CERDÁ. MANDY FREDRICH. GRAZIA DORONZIO. HELEN KEARNS. THOMAS TATZL. LOÏC FÉLIX. JINKYUNG PARK. MARÍA KOSENKOVA. ROMINA TOMASONI. SOLISTAS DEL TÖLZER KNABENCHOR. STEPHEN MEDCALF, director de escena. COR DE LA GENERALITAT VALENCIANA. FRANSESC PERALES, director. ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. OTTAVIO DANTONE, director musical. Wolfgang Amadé Mozart: Die Zauberflöte Aforo: 1.412 Asistencia: 95%   Muy pocas veces tan escaso atrezzo dice tanto en una producción operística. Sobre la rampa del escenario aparecen únicamente seis elementos: una manzana, el carillón de Papageno, la…

 

Temporada 2012/2013. Palau de les Arts Reina Sofía. Sala Principal

23-IV-2013

IN-SUNG SIM. DANIEL JOHANSSON. NATHAN BERG. MARIO CERDÁ. MANDY FREDRICH. GRAZIA DORONZIO. HELEN KEARNS. THOMAS TATZL. LOÏC FÉLIX. JINKYUNG PARK. MARÍA KOSENKOVA. ROMINA TOMASONI. SOLISTAS DEL TÖLZER KNABENCHOR. STEPHEN MEDCALF, director de escena. COR DE LA GENERALITAT VALENCIANA. FRANSESC PERALES, director. ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. OTTAVIO DANTONE, director musical.

Wolfgang Amadé Mozart: Die Zauberflöte

Aforo: 1.412 Asistencia: 95%

 

Muy pocas veces tan escaso atrezzo dice tanto en una producción operística. Sobre la rampa del escenario aparecen únicamente seis elementos: una manzana, el carillón de Papageno, la flauta de Tamino, el marco del retrato de Pamina –que no el retrato–, un puñal y un bastón. Todos ellos portados, con solemnidad masónica por los respectivos figurantes, hasta la boca del escenario durante la obertura. Allí permanecen toda la representación y cada vez que tienen que ser utilizados, el personaje correspondiente, los toma y los deja después en su lugar. El resto, un excelente movimiento de actores, coro incluido, y cuatro parejas de bailarines que con sus contorsiones y acrobacias dan vida a la serpiente o a las fieras, construyen los templos u otros espacios. Además Simon Corder utiliza de forma portentosa la luz. Tal vez, el elemento más simbólico, ya que esta versión comienza siendo oscura y acaba con una luminosidad carnosa y cálida. También, un vestuario, que no sabríamos como calificar, pero que termina en unas vistosas túnicas de colores fuego, teja, rojos y ocres. Y es que para Stephen Medcalf, La flauta mágica es un viaje de la oscuridad a la luz, del caos a la armonía y de la fealdad a la hermosura. El británico sublima así los mensajes fraternos que la ópera contiene y destaca cierta alegría de vivir: “Stets mög’ er [Sarastro] des Lebens als Weiser sich freun.” Fue encantadora, además de graciosa, la aparición de la numerosísima familia de Papageno. Por el contrario, algunas de las partes habladas resultaron pesadas.

La sección musical también estuvo llena de sutilezas. Dantone actúa en el Palau de Les Arts desde que éste abriera sus puertas. Ha dirigido a la Accademia Bizantina y a la OCV en obras de Martín y Soler. En esta Die Zauberflöte combinó la dirección con la interpretación del Glockenspiel; un trabajo cristalino en cuanto a gestualidad y de agógica exquisita. Hizo sonar las cuerdas con mucha claridad en la articulación y a los vientos con interesantes matices tímbricos. La llegada de la conclusión para orquesta y coro resultó vívida y emocionante. Ambos conjuntos brillaron como de costumbre. También lo hicieron los tres muchachos del famoso –y especializado en aportar intérpretes para este trío– Tölzer Knabenchor. El elenco, dentro de lo correcto, no desmereció al conjunto. Destacó, no obstante, la musicalidad y el bonito fraseo de Grazia Doronzio (el primer aplauso de la noche fue para ella) y la calidad de Mario Cerdá y Nathan Berg. Entre todos, firmaron una versión interesante, lúcida y amena, que funcionó muy bien en taquilla.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: TATO BAEZA

Pie de foto: Die Zauberflöte: Reina de la Noche.