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06.VI.2013. Dos lecciones bachianas magistrales del dúo Prieto-Sebastián

  1er. Ciclo de Conciertos de Cámara y Solistas. Temporada 2012/2013. Teatro Caja Duero 6-V y 3-VI-2013 PABLO PRIETO, VIOLÍN BARROCO. ALFONSO SEBASTIÁN, CLAVE.   Obras de J.S. Bach     Aforo: 370 Asistencia: 75%   Han cerrado el Primer ciclo de conciertos de cámara y solistas celebrados en el Teatro de Caja Duero de Salamanca dos conciertos con la integral de las sonatas para violín y clave obligado de Bach interpretadas por el dúo formado por el violinista Pablo Prieto, primer violín del grupo Los Músicos de Su Alteza desde 1993 y miembro del grupo La Tempestad; así como…

 

1er. Ciclo de Conciertos de Cámara y Solistas. Temporada 2012/2013. Teatro Caja Duero

6-V y 3-VI-2013

PABLO PRIETO, VIOLÍN BARROCO. ALFONSO SEBASTIÁN, CLAVE.

 

Obras de J.S. Bach

 

 

Aforo: 370 Asistencia: 75%

 

Han cerrado el Primer ciclo de conciertos de cámara y solistas celebrados en el Teatro de Caja Duero de Salamanca dos conciertos con la integral de las sonatas para violín y clave obligado de Bach interpretadas por el dúo formado por el violinista Pablo Prieto, primer violín del grupo Los Músicos de Su Alteza desde 1993 y miembro del grupo La Tempestad; así como el pianista y clavecinista zaragozano Alfonso Sebastián (1974), profesor de clave y bajo continuo en el Conservatorio Profesional de Música de Salamanca, renombrado intérprete de música española entre las formaciones musicales barrocas más importantes del país (Los Músicos de Su Alteza, Al Ayre Español, La Tempestad, Orquesta de la Academia de Música Antigua de la Universidad de Salamanca y Nova Lux Ensemble entre otras). Sebastián, que ha grabado músicas de Aragües, Boccherini, Nebra, Ruiz Samaniego, Carissimi y Rossi, presentó comentando a priori el interés de esta integral de sonatas para violín y clave obligado de Bach. Integral que no sólo ofreció al público asistente un recorrido cronológico por las seis sonatas a dúo del maestro de Leipzig, sino que contó además con dos obras añadidas para clave solo: la Suite francesa nº 5 en Sol mayor BWV 816 a modo de contraste en el primer concierto y el arreglo del Concierto op. 3 nº 9 de Antonio Vivaldi, Concierto I en Re mayor BWV 972 que pretendió ampliar a modo de continuidad el dominio de la música instrumental de J.S.Bach durante el período de Köthen, momento en el que están escritas las seis sonatas para violín y clave obligado que nos ocupan.

Compuestas entre 1725 y 1726 estas seis sonatas más que un «equilibrado dúo» conforman un género particular en que el clave es protagonista junto al violín barroco de las partes melódicas. Concebidas a modo de sonata da chiesa, alternan movimientos de lento-rápido-lento-rápido, obviando los antiguos y más tradicionales movimientos de danza de las suites. Así, tanto Pablo Prieto como Alfonso Sebastián demostraron que dominan la riqueza del lenguaje camerístico bachiano que exige unas veces el arte de la fuga y la sonata a trío (la mano derecha del clave está en contrapunto con el violín) y otras del concierto italiano (último estilo virtuoso).

En esta excelente inmersión barroca, Prieto y Sebastián ofrecieron en el primer concierto la Sonata nº 2 en La mayor BWV 1015 sensible y muy lírica en el primer tempo, galante en el Allegro assai, lúgubre en el Andante y con imitaciones de carácter alegre en el último Presto. La Sonata nº 1 en Si menor BWV 1014 puso de relieve la suavidad de las terceras y sextas del Adagio. El siguiente Allegro sobresalió por su estilo fugado y carácter pasional, mientras que los dinámicos ritmos del último Allegro contrastaron con la estructura binaria de la sonata a trío del Andante anterior.

En la segunda parte del primer concierto pudo escucharse al Bach más pedagógico puesto que la Suite francesa nº 5 en Sol mayor BWV 816 (1722) fue pensada como una colección para la segunda esposa de Bach, Ana Magdalena, a modo de antología de piezas para el aprendizaje familiar del clave a solo… Muy descuidada por los intérpretes (que se decantan a favor de las Suites inglesas), Alfonso Sebastián supo destacar tanto el carácter alemán de esta colección de danzas como la melodiosidad de la mano derecha del clave. Este primer concierto finalizó con la tercera de las sonatas para violín y clave obligado, cuyo majestuoso Adagio inicial exhibió el concierto solista por parte del violín, el carácter jocoso y popular del Allegro, la atmosfera de ensoñación violinística del Adagio, así como el virtuosismo italianizante del último Allegro.

El segundo concierto comenzó con la Sonata nº 4 en Do menor BWV 1017. Sebastián y Prieto consiguieron impregnar de dolor el Largo inicial contrastando con el carácter fugado del siguiente Allegro. Muy melódica sonó la parte del violín del tercer Adagio, mientras que ambos supieron destacar el aire enérgico e italianizante de la bourrée del Allegro final. Le siguió la Sonata nº 5 en Fa menor BWV 1018 cuyo Largo inicial sonó grave y trágico especialmente en la escritura a tres voces del clave. El Allegro siguiente brilló por sus strettos, mientras que el aire de lamento del Adagio destacó por las dobles cuerdas del violín. Cerró la primera parte un auténtico laberinto armónico en el último Vivace.

Finalmente la segunda parte del segundo concierto comenzó con un arreglo. El Concierto I en Re mayor BWV 972 basado en el Concierto op. 3 nº 9 del conjunto L´estro armonico de Vivaldi para clave solo; ilustrando el dominio de las formas de concierto para clavecín de Bach durante el mismo período de Köthen… Esta obra, poco interpretada, pero que goza de interés entre los clavecinistas, demostró el dominio de Alfonso Sebastián de las formas venecianas. Dicho en plata, Sebastián no ofreció una transcripción del original vivaldiano sino que supo poner de relieve la riqueza armónica de los añadidos de Bach especialmente en el bajo contínuo de la mano izquierda, así como los ornamentos melódicos añadidos en la mano derecha de los ritornelli.

Esta integral se cerró con la sexta y última sonata para violín y clave obligado BWV 1019 de Bach en su versión final de cinco tempi (el compositor escribió tres versiones). Prieto y Sebastián iniciaron el Allegro con aire festivo, contrastando con la segunda sonata a trío del Largo y las armonías a dos, tres y cuatro voces del tercer Allegro para clave solo. Gratamente lírico sonó el penúltimo Adagio por parte del violín, mientras que el veloz último movimiento con aires de danza arrancó los aplausos de un público altamente satisfecho por estas dos lecciones magistrales bachianas de la mano de dos consolidados expertos en la música barroca.

Finalmente queremos aprovechar estas líneas para mandar un sentido mensaje de felicitación a la organización de este Primer ciclo de conciertos de cámara y solistas de Salamanca cuya alta calidad de sus intérpretes y variedad de repertorios ha quedado reflejada en nuestras críticas. Así, esperamos poder disfrutar de un Segundo ciclo de conciertos de cámara y solistas para el próximo curso 2013/2014 tanto o más exitoso que el presente ciclo muy pronto.

Montserrat Font Batallé

Pie de foto: Alfonso Sebastián