Audioclasica

LLORCA

LAS HORAS VACÍAS The New York Opera Society Orchestra, The Manhattan Choral Ensemble. Emmanuel Plasson, Thomas Cunningham, directores. Laura Alonso Padín, soprano. Rosa Torres-Pardo, piano. Angélica de la Riva, actriz COLUMNA MÚSICA 1CM0270 DDD 58:38+DVD 2010 Sonido: *** / Valoración: ** Distribuidor: Diverdi   En 2004, Columna Música dedicó un disco monográfico al compositor alicantino Ricardo Llorca, establecido en Nueva York desde 1988 y, en la actualidad, profesor de la prestigiosa Juilliard School; fue, de hecho, un tímido intento de recuperación para el panorama nacional de un autor que, tanto en su trayectoria profesional como en la decantación estética de…

A LlorcaLAS HORAS VACÍAS

The New York Opera Society Orchestra, The Manhattan Choral Ensemble. Emmanuel Plasson, Thomas Cunningham, directores. Laura Alonso Padín, soprano. Rosa Torres-Pardo, piano. Angélica de la Riva, actriz

COLUMNA MÚSICA 1CM0270 DDD 58:38+DVD 2010

Sonido: *** / Valoración: **

Distribuidor: Diverdi

 

En 2004, Columna Música dedicó un disco monográfico al compositor alicantino Ricardo Llorca, establecido en Nueva York desde 1988 y, en la actualidad, profesor de la prestigiosa Juilliard School; fue, de hecho, un tímido intento de recuperación para el panorama nacional de un autor que, tanto en su trayectoria profesional como en la decantación estética de su lenguaje, se ha integrado plenamente en el ámbito norteamericano.

De hecho, Las horas vacías, estrenada en 2007 –aunque se nos ofrece la grabación de su primera producción escénica tres años más tarde–, responde a un encargo de la New York Opera Society para la creación de propuestas escénicas de pequeño formato (de ahí su condición de monodrama para soprano y coro y la elección de piano y cuerda como plantilla instrumental), enésimo intento de reinvención argumental y estilística de un género, el operístico, en perpetua transición. Vuelve para ello Llorca los ojos a un modelo consolidado, si nos atenemos a los precedentes de Poulenc (La voix humaine), Menotti (El teléfono) o nuestro Montsalvatge (Una voce in off): el ansiado diálogo interrumpido de un personaje aislado y próximo a la alienación, en este ocasión por su adicción a las cibercomunicaciones, encarnado el personaje de la Mujer anónima en un desdoblamiento entre papel vocal (muy satisfactoria la prestación de Laura Alonso en este cometido) y puramente actoral.

En sus breves notas a la grabación, el compositor deja clara como postura estética la necesidad de retomar “el concepto de expresividad según los modelos tradicionales”. Y si es cierto que la combinación ortodoxa de números cerrados –tres recitativos y aria, una vocalise, la chacona y danza final…– garantiza una continuidad dramática avalada por la minuciosidad de las acotaciones escénicas y por la sólida trabazón del libreto, no lo es menos que el impacto de la música, esencialmente ecléctica, depende en muy buena medida del grado de sintonía del oyente (y del crítico) con el fundamento subjetivo de la propuesta. Quien lo sienta cercano, disfrutará sin duda de Las horas vacías: la visita a Juan del Enzina (“Pues que jamás olvidaros” en el coro de la obertura) y a la polifonía renacentista, el motorismo neo-barroco lindante con lo minimal, el brillo de la mencionada chacona, casi una jácara del XVII llevada a nuestros días, la escapada a territorios bufos (“With the whole night ahead of us”) o melodramáticos (“Silent love”) son aliciente bastante para ello.

Germán Gan Quesada