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14.XII.2013. Una de mejillones

  MADRID. TEATRO REAL, TEMPORADA DE ÓPERA. 14-XII-2013   CAMILLA TILLING, ISMAEL JORDI, JOSÉ CARBÓ, PAOLO BORDOGNA. ORQUESTA Y CORO TITULARES DEL TEATRO REAL. MARC PIOLLET, director.a Donizetti: L’Elisir d’amore   Aforo: 1.854 Asistencia: 99%     Me cuesta explicar la extraña fortuna de la que disfruta la producción buffa de Gaetano Donizetti, especialmente obras como el Don Pasquale (que vimos hace no hace mucho en el Real), el Elisir (que ahora presenciamos) o Le fille du regiment. Quizá como desagravio por la caída (relativa) en desgracia de los títulos “serios” en los grandes coliseos -no en los de provincias- parece…

1 Madrid Elisir

 

1 Madrid Elisir

MADRID. TEATRO REAL, TEMPORADA DE ÓPERA.


14-XII-2013

 

CAMILLA TILLING, ISMAEL JORDI, JOSÉ CARBÓ, PAOLO BORDOGNA. ORQUESTA Y CORO TITULARES DEL TEATRO REAL. MARC PIOLLET, director.a

Donizetti: L’Elisir d’amore

 

Aforo: 1.854 Asistencia: 99%

 

 

Me cuesta explicar la extraña fortuna de la que disfruta la producción buffa de Gaetano Donizetti, especialmente obras como el Don Pasquale (que vimos hace no hace mucho en el Real), el Elisir (que ahora presenciamos) o Le fille du regiment. Quizá como desagravio por la caída (relativa) en desgracia de los títulos “serios” en los grandes coliseos -no en los de provincias- parece aún más obligado que nunca conceder algún espacio marginal al repertorio belcantista antaño reinante, y qué mejor sustituto que estas inocentes comedietas.

Con el debido respeto a estas obras, hay dos consideraciones que hacen chirriar estas producciones: lo primero, que su gran formato y despliegue de medios (decorados, figurantes, castillos hinchables, ¡baños de espuma!…) solo parecen destacar el enanismo musical e intelectual de las obras, que podrían disfrutarse en mejores condiciones en un teatro más pequeño y un concepto más cómplice con el expectador. Lo segundo, que para hacer justicia a obras como éstas en un teatro como el Real haría falta un reparto que brille con luz propia por encima de todos los restantes elementos. Y esto, que es algo difícil de conseguir hoy en día en cualquier sitio del mundo, lo es más en el Real con un segundo (y tercer) reparto.

Expuestas estas objeciones, no cabe sino reconocer las virtudes de la propuesta escénica, que pasan sobre todo por hacer accesible el género a audiencias más amplias (¿era éste el objetivo?) y recrear -actualizándolo- el sustrato popular de este tipo de obras, aunque ello suponga reivindicar un cierto joseluismorenismo: el chiringuito de playa, la policía municipal, las bebidas energéticas y las chicas florero.

La parte musical no lució de la misma manera; ni la orquesta está preparada para “reinventar” esta partitura, ni los cantantes -pese a su cuidado estilo y buen hacer- son capaces de elevar la obra por encima de sus básicos planteamientos, especialmente en una obra avara con las arias. Al final, quien más luce es Belcore, y es más bien por el personaje en sí.

En fin, una velada entretenida, salteada con buenos momentos… Pero, ¿es la ópera el lugar más indicado para disfrutar de estos manjares?

 

Rafael Fernández de Larrinoa

Crédito @ Javier del Real