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19.XII.2013. Vivaldi bien se merece un estreno

  Temporada 2013-2014. Palau de les Arts Reina Sofía. Centre de Perfeccionament Plácido Domingo. Teatre Martín i Soler 19-XII-2013 VALENTINO BUZZA. CRISTINA ALUNNO. GERMÁN OLVERA. CHIARA OSELLA. FEDERICA ALFANO. IRINA LEVIAN. ANABEL PÉREZ REAL. MARÍA KOSENKOVA. DAVID ASTORGA. FRANCESCO SALVADORI. DAVIDE LIVERMORE, dirección de escena y coreografía. BALLET DE LA GENERALITAT. INMACULADA GIL-LÁZARO, directora. ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. FEDERICO MARIA SARDELLI, director. Antonio Vivaldi:L’incoronazione di Dario Aforo: 400 Asistencia: 85%   L’incoronazione di Dario se estrenó en 1717. Es una de las primeras óperas de su autor, escasamente representada en Europa y nunca en España. Entonces, Venecia ya no…

 

Temporada 2013-2014. Palau de les Arts Reina Sofía. Centre de Perfeccionament Plácido Domingo. Teatre Martín i Soler

19-XII-2013

VALENTINO BUZZA. CRISTINA ALUNNO. GERMÁN OLVERA. CHIARA OSELLA. FEDERICA ALFANO. IRINA LEVIAN. ANABEL PÉREZ REAL. MARÍA KOSENKOVA. DAVID ASTORGA. FRANCESCO SALVADORI. DAVIDE LIVERMORE, dirección de escena y coreografía. BALLET DE LA GENERALITAT. INMACULADA GIL-LÁZARO, directora. ORQUESTA DE LA COMUNIDAD VALENCIANA. FEDERICO MARIA SARDELLI, director.

Antonio Vivaldi:L’incoronazione di Dario

Aforo: 400 Asistencia: 85%

 

L’incoronazione di Dario se estrenó en 1717. Es una de las primeras óperas de su autor, escasamente representada en Europa y nunca en España. Entonces, Venecia ya no era la floreciente república en la que el comercio y la diplomacia se daban la mano. Sin embargo, la incipiente burguesía mantenía viva la cultura. Vivaldi, desde el Ospedale della Pietà, destaca entre sus hombres de teatro. En breve, Benedetto Marcello arremeterá contra él, satirizándolo como Aldiviva Licante, y contra Il teatro alla moda. Antes, lo había hecho Muratori al clamar contra el afeminamiento de la música. Tampoco tardará Metastasio en comenzar su fulgurante carrera y la reforma del teatro musical, hasta ahora en manos del lobby caprichoso de los cantantes. La vitalidad del melodrama en este momento es extraordinaria. En lo instrumental, il prete rosso también goza de gran popularidad en todo el continente tras publicar L’estro Armónico. El propio Bach reelaborará alguna de las piezas de esta colección de conciertos. Una influencia que quedó al descubierto en el solo de viola da gamba (muy expresivo Pere Ros) que acompaña a Niceno en la tercera escena del primer acto de este título.

Si el contexto histórico hace que esta producción sea importante, no menos afortunado es que la parte musical viniera de la mano de Federico Maria Sardelli. Uno de los expertos vivaldianos más reputados, cuya faceta de colaborador de revistas satíricas le aporta un plus de simpatía. El director puso de relieve el interés y todos los detalles de una partitura en la que Vivaldi aúna su dominio de la escritura vocal, con la instrumental: los solos de violín, fagot y el mencionado de viola da gamba lo delatan. También encontramos momentos descriptivos y texturas muy sugerentes. La combinación de instrumentos actuales con el añadido de la viola, laúd, tiorba y flauta de pico produjo una sonoridad atractiva.

Más irregulares resultaron las voces, como se deduce de su momento formativo. Destacamos la musicalidad y calidez sonora de Valentino Buzza, la potencia, buena colocación y el sonido timbrado de Germán Olvera, el bonito color de Anabel Pérez Real y la proyección y amplitud de María Kosenkova. Al otro lado de la balanza encontramos sonidos escasos que no lograron sobrepasar el foso, problemas de fiato y algún arrastre en la coloratura. El trabajo teatral de cantantes y bailarines destacó por su esmero. Éste se debe a Davide Livermore, de quien hemos podido ver Otello y La Bohème, dos producciones valencianas premiadas recientemente en el Campoamor. La caja escénica del Teatre Martín i Soler está al descubierto, solo una plataforma móvil con gradas la llena y la luz da carácter a cada escena, al modo del teatro-off. Pocos elementos más: la corona de Dario y un uso muy naif, aunque efectivo, de unas telas.

Lo más controvertido fue la versión: de tratarse de un título canónico hubiera dado mucho de que hablar. El irregular libreto de Adriano Morselli cuenta que tras la muerte de Ciro II, Dario, Oronte y Arpago se postulan para sucederle. Ante tal disputa, y para evitar el derramamiento de sangre, el primero propone a sus contrincantes que quien consiga la mano de Statira, primogénita del rey, será su sucesor. Darío se sirve de Argene, su hermana, para conseguirla. Ésta, a su vez, no cejará en el intento de convertirse en su esposa, aún a costa de mentir: “Al regno, ed a l’amor serva un’inganno”. La diferencia entre ambas es que Statira es bella, aunque discapacitada psíquica, y Argene inteligente y ambiciosa, pero menos agraciada. Livermore viste esta sencilla historia con andadores, uniformes militares, grandes dosis de sexo, alcohol, violencia y crisis extremas que llevan incluso a un intento de suicidio. Los personajes se triplican en espejo, más parece por dar cabida a todo el elenco del ballet que por necesidad dramática, recargando una escena que se antoja más ligera. Finalmente, el coro desmonta todo el tremendismo cantando la alegría por la boda de Darío y Statira: “Rinforzi la gioia il suon de le trombe”.

Este alegre momento sirvió de bis, con un Sardelli dirigiendo desde el escenario y el público dando palmas. Salimos con buen sabor de boca. El estreno supone un tanto para el Centre y una oportunidad de ver algo diferente para el aficionado (una de las sesiones constaba como didáctica), pues no solo de bel canto vive el hombre.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: TATO BAEZA

Pie de foto: Una escena de L’incoronazione di Dario del Palau de Les Arts.