Audioclasica

11.VII.2014. Let’s have a great summer (por cortesía de Gershwin)

    Temporada 2013/14. Gran Teatre del Liceu 11-VII-2014 SIXABA, YENDE, MBUYAZWE, MOAGI. ORQUESTRA SIMFÒNICA DEL GRAN TEATRE DEL LICEU, CAPE TOWN OPERA CHOIR. TIM MURRAY, director musical. CHRISTINE CROUSE, director de escena. MICHAEL MITCHELL, escenografía y vestuario.   George Gershwin: Porgy and Bess Aforo: 2.286 Asistencia: 90%     A diferencia de temporadas anteriores, en que el Liceu ha optado por la recuperación de títulos ‘con gancho’ del gran repertorio –de Aida y Carmen a Turandot– para la primera franja estival, en ésta la apuesta ha sido diferente: proponer, fuera de abono, un título que cuenta con su propia…


 

 

Temporada 2013/14. Gran Teatre del Liceu

11-VII-2014

SIXABA, YENDE, MBUYAZWE, MOAGI. ORQUESTRA SIMFÒNICA DEL GRAN TEATRE DEL LICEU, CAPE TOWN OPERA CHOIR. TIM MURRAY, director musical. CHRISTINE CROUSE, director de escena. MICHAEL MITCHELL, escenografía y vestuario.

 

George Gershwin: Porgy and Bess

Aforo: 2.286 Asistencia: 90%

 

 

A diferencia de temporadas anteriores, en que el Liceu ha optado por la recuperación de títulos ‘con gancho’ del gran repertorio –de Aida y Carmen a Turandot– para la primera franja estival, en ésta la apuesta ha sido diferente: proponer, fuera de abono, un título que cuenta con su propia historia en el teatro (pues aquí vivió su estreno español en febrero de 1955) y con todos los alicientes para atraer un público diverso, joven y animado a asistir a la platea gracias a una original campaña de promoción, flash-mobs incluidos…

Y ha salido con bien de la aventura, pues hemos contemplado un Porgy and Bess muy notable, tan respetuoso con las indicaciones escénicas del original como fresco en su planteamiento escénico, dado a conocer en Cardiff hace cinco años: no disuena en absoluto trasladarlo de Charleston al Soweto de los años setenta, en los últimos años del apartheid –como recuerda la imagen de iconos sociales como Mandela o Steve Biko–, a un paisaje ruinoso de alambradas, vallas y precarias construcciones prefabricadas que esconden, bajo su apariencia de arrabal, un espíritu de solidaridad y rebeldía triunfante, subrayado en su dimensión política por el saludo puño en alto con que se inicia, esperanzada, la marcha de Porgy hacia la Gran Manzana.

El carácter coral de la ópera de Gershwin queda reforzado por una dirección escénica que no fuerza la cercanía al universo del musical en los cierres de acto y que, pese a la necesidad de un corte escénico tras la primera escena del acto segundo, transcurre con fluidez, eficacia y agilidad, dentro de un concepto espacial único bien modulado y pleno de fuerza en momentos como los finales de los dos primeros actos.

Los integrantes de la Cape Town Opera Company han hecho suyo este Porgy and Bess, y se nota, incluso en papeles menores como el cómico de Maria (Miranda Tini). Pero es en los principales en los que se deja ver un trabajo vocal y dramático de altura, comenzando por el cuerpo bien timbrado de Arline Jaftha (Serena), muy certera en “My man’s gone now” y en la plegaria del segundo acto, y con continuidad en el potente y bien colocado Sportin’ Life de Tshepo Moagi, superior en lo vocal a Mandisinde Mbuyazwe (Crown). Similar opinión positiva merece la pareja protagonista, tanto en el caso de Nonhlanhla Yende, sobrada de medios en el papel de la irredenta Bess –aunque quizá demasiado lírica para dar el tono en los aspectos más oscuros del personaje–, como en el del bonachón Porgy de Xolela Sixaba, pleno en la faceta baritonal y entusiasta en sus intervenciones solistas (“Oh, I got plenty o’ nuttin”).

Bajo la dirección de Tim Murray, la orquesta liceísta domeñó pronto el excesivo perfil dinámico de su inicio para conseguir un swing convincente y una intensidad emocional especialmente bien delineada en el acto tercero, enfatizando sin rubor los acentos posveristas de la partitura: un elemento más que justifica la ovación rotunda, prolongada y sincera para el dúo titular de la ópera y para los responsables artísticos, con que se premió este Porgy and Bess, mucho más que un refrescante divertimento veraniego.

Germán Gan Quesada

Crédito: ©A. Bofill