Audioclasica

16.I.2015. El buen gusto lo puso la solista

  Invierno 2015. Abono 2. Palau de la Música. Sala Iturbi 16-I-2015 LUISA DOMINGO, arpa. ORQUESTA DE VALENCIA. FABIO BIONDI, director. Obras de Haydn, Boieldieu y Beethoven Aforo: 1.817 Asistencia: 85%     En las últimas temporadas Fabio Biondi se ha vinculado con el Palau de la Música de Valencia hasta tal punto que en este concierto debutaba al frente de la orquesta titular. Con Europa Galante trajo Norma en 2012 y una excelente Anna Bolena en marzo del año pasado. Cuando esta crítica se publique habrá dirigido Adriano in Siria y en abril vendrá con la Stavanger Symphony. Su…

 

Invierno 2015. Abono 2. Palau de la Música. Sala Iturbi

16-I-2015

LUISA DOMINGO, arpa. ORQUESTA DE VALENCIA. FABIO BIONDI, director.

Obras de Haydn, Boieldieu y Beethoven

Aforo: 1.817 Asistencia: 85%

 

 

En las últimas temporadas Fabio Biondi se ha vinculado con el Palau de la Música de Valencia hasta tal punto que en este concierto debutaba al frente de la orquesta titular. Con Europa Galante trajo Norma en 2012 y una excelente Anna Bolena en marzo del año pasado. Cuando esta crítica se publique habrá dirigido Adriano in Siria y en abril vendrá con la Stavanger Symphony. Su reputación como violinista y director históricamente informado, en combinación con una orquesta tan escorada hacia el repertorio decimonónico y modernista como la OV, hacía que este concierto tuviese especial interés. Además, presentaba un programa atractivo: la sinfonía “La Pasión” de Haydn y dos obras escritas en el albor del siglo XIX. El republicano Concierto para arpa y orquesta en do mayor de Boieldieu fue compuesto el mismo año que Las criaturas de Prometeo, 1801. La tarjeta de presentación de un músico que buscaba un nicho en el mercado vienés, en cortes como la del propio Napoleón, que no tardaría en coronarse Emperador, o poco después, el calor del Congreso de Viena.

A lo largo de todo el concierto, Biondi se esforzó en extraer la máxima expresividad a la cuerda y resaltar cualquier detalle dinámico. No siempre lo consiguió: la orquesta se encontró muy cómoda de medio piano para arriba. El italiano logró que los violines sonasen con cuerpo, que la parte grave fuera precisa y disciplinada e hizo frasear hasta el más nimio de los acompañamientos. Por el contrario, no pudo redondear el conjunto con una sonoridad empastada, ni una dicción clara. Las trompas se hicieron empalagosas. A Las criaturas le faltó flexibilidad, aunque hubo momentos bonitos: el diálogo de las maderas y el solo de chelo (nº 5) y el dúo de corno di basetto y oboe del solo para la prima donna del Hoftheater de Viena, Maria Casentini (nº 14). El genio vertido en el Allegro molto del nº 9 acercó la partitura beethoveniana al carácter Sturm und Drang de la sinfonía de Haydn. En el Concierto para arpa el conjunto resultó tosco frente a la sensibilidad y virtuosismo de la solista. El Largo le quedó sereno y exquisito. La última cadencia pareció más romántica que el resto de la obra, con un claro talante heroico, propio del momento histórico. De ahí el empleo por el compositor de trompetas (algo atolondrados) y timbales. Entre todos, la arpista de la OV fue la única que no cejó en el empeño de mostrar aquello que el autor buscaba: simplemente, buen gusto.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: Eva Ripoll

Pie de foto: Fabio Biondi al frente de la orquesta de Valencia