Audioclasica

23.I.2015. Un maestro del piano

  Teatro Monumental. Temporada OCRTVE 23-I-2015 ORQUESTA DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. JOAQUÍN ACHÚCARRO, piano. CARLOS KALMAR, director.   Tomás Marco: Sones de fiesta Sergei Rachmaninov: Rapsodia sobre un tema de Paganini, op. 43 Sergey Prokofiev: Romeo y Julieta, op. 64 Aforo: 1.600 Asistencia: 95%     Un privilegio asistir al Monumental y presenciar un concierto interpretado por el gran Achúcarro, que afrontaba en esta ocasión la famosa Rapsodia sobre un tema de Paganini. Y antes, el estreno mundial de los Sones de Fiesta de Tomás Marco, una suerte de concierto para orquesta con préstamos de la citada Rapsodia de Rachmaninov,…

 

Teatro Monumental. Temporada OCRTVE

23-I-2015

ORQUESTA DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. JOAQUÍN ACHÚCARRO, piano. CARLOS KALMAR, director.

 

Tomás Marco: Sones de fiesta

Sergei Rachmaninov: Rapsodia sobre un tema de Paganini, op. 43

Sergey Prokofiev: Romeo y Julieta, op. 64


Aforo: 1.600 Asistencia: 95%

 

 

Un privilegio asistir al Monumental y presenciar un concierto interpretado por el gran Achúcarro, que afrontaba en esta ocasión la famosa Rapsodia sobre un tema de Paganini. Y antes, el estreno mundial de los Sones de Fiesta de Tomás Marco, una suerte de concierto para orquesta con préstamos de la citada Rapsodia de Rachmaninov, que se mantuvo siempre en su carácter festivo, permitiendo a los músicos lucir sus habilidades solistas al amparo de un ostinato “burlón”, y a Carlos Kalmar probar su precisión y sus dotes rítmicas. Reconocimiento, al final, para una orquesta que interpretó con lucidez esta obra de encargo para celebrar los cincuenta años de existencia de la formación.

Enérgico y decidido salió Joaquín Achúcarro, que recibió el calor del público largo rato antes incluso de sentarse al piano. He aquí un verdadero artista del piano, atento constantemente al diálogo con la orquesta, y mostrando en cada variación un afecto particular y contrastante, siempre a través de un ataque firme pero cálido. Un ejemplo único de abstracción hacia lo estrictamente necesario y expresivo, consecuencia de un equilibrio sutil entre experiencia, técnica y profundidad en el estudio de la partitura. Y de ahí que no sorprenda que el Maestro desbordara a su público con una interpretación sobrecogedora del Nocturno de Scriabin para la mano izquierda, propina que sin duda quedará en el recuerdo de los presentes.

En la segunda parte la orquesta encaró una selección del Romeo y Julieta de Prokofiev, si bien en esta ocasión se percibió un cierto desequilibrio motivado por la elección de unos tempi unas veces muy vivos y otras muy lentos, y por la intervención exagerada de trombones y trompetas, imponiéndose constantemente sobre el fraseo de las cuerdas. No obstante, la orquesta logró una interpretación correcta de esta difícil partitura y recibió las merecidas ovaciones por un trabajo, en general, intenso que destacó, sobre todo, por la brillantez del acompañamiento de la Rapsodia de Rachmaninov.

Jorge Baeza Stanicic

Crédito: www.achucarro.com

Pie de foto: El pianista bilbaíno Joaquín Achúcarro