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21.III.2015. Cría fama y échate a dormir

  Auditorio Nacional de Música de Madrid. Ciclo Sinfónico OCNE 21-III-2015 ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA. RADU LUPU, piano. DAVID AFKHAM, director. Beethoven:Concierto para piano y orquesta No. 5 en mi bemol, Op. 73 “Emperador”. Sinfonía No. 5 en do menor, Op. 67 Aforo: 2.324 Asistencia: 100%     Lamentaba recientemente Maria João Pires la propensión de los jóvenes hacia el efectismo comercial, quejándose del interés de las nuevas generaciones por alcanzar la fama y por ser “el mejor”. Añadía que antaño había reglas y que hoy los jóvenes las descuidan para inventar una nueva interpretación según su propio criterio vital. “Es…

 

Auditorio Nacional de Música de Madrid. Ciclo Sinfónico OCNE

21-III-2015

ORQUESTA NACIONAL DE ESPAÑA. RADU LUPU, piano. DAVID AFKHAM, director.

Beethoven:Concierto para piano y orquesta No. 5 en mi bemol, Op. 73 “Emperador”. Sinfonía No. 5 en do menor, Op. 67



Aforo: 2.324 Asistencia: 100%

 

 

Lamentaba recientemente Maria João Pires la propensión de los jóvenes hacia el efectismo comercial, quejándose del interés de las nuevas generaciones por alcanzar la fama y por ser “el mejor”. Añadía que antaño había reglas y que hoy los jóvenes las descuidan para inventar una nueva interpretación según su propio criterio vital. “Es trágico” concluía, y apuntaba que hay que elegir entre ser útil a la música y ser famoso. De todo hay, naturalmente. Pero también podríamos añadir a las tribulaciones de la pianista portuguesa una nueva sugerencia de elección para los más longevos, a saber: elegir entre seguir esforzándose para ser útil a la música o retirarse, y dejar paso con ello a una enorme generación de jóvenes talentosos que tienen en la sangre la fuerza, el carácter y la ambición para interpretar las obras de Beethoven, aún cuando éstas requieran de la experiencia y de la trascendencia espiritual. Pues así como algunos jóvenes buscan la fama, algunos mayores se aferran a ella y así perpetran interpretaciones mediocres y vacías. Uno se pregunta si será el caché lo que hace que algunos persistan pese a sus facultades mermadas, o si será simplemente que estos grandes ya no estudian y se suben a interpretar a Beethoven sin la adecuada preparación. Todo esto viene a cuento, claro, por la versión que Radu Lupu ofreció del Concierto “Emperador” en el Auditorio Nacional, tremendamente plana y con una proyección demasiado limitada para lo que se podría esperar de un concierto de esta envergadura, por no hablar de la elección de un tempo harto comedido y de un buen número de notas falsa. Por menos de estas tachas se abalanza el público y la crítica contra cualquiera de los jóvenes pianistas, cuando no lo hace por su indumentaria o por su aspecto. Sin embargo a Radu Lupu le aplaude todo el mundo, y aún alguien del público le dice a viva voz que es único. Pero si acaso hubo algún “único” en el escenario ese fue David Afkham, el joven director alemán que supo reconducir el concierto de Beethoven cada vez que se desvanecía en las intervenciones solistas, impregnando a la orquesta de un enfoque enérgico y preciso que se perpetuó en la segunda parte con la magnífica versión de la Quinta Sinfonía. Un concierto interesante, al final, pero igualmente incómodo, pues no es del gusto de nadie ver errar a una leyenda del piano como Radu Lupu, ni comprender de esta manera a Charles de Gaulle cuando afirmó aquello de “la vieillesse, ce naufrage”. 

Jorge Baeza Stanicic

Crédito: www.ocne.mcu.es

Pie de foto: El director de orquesta David Arkham, nuevo director titular de la OCNE