Audioclasica

08.V.2015. Bienvenida la sordera

  Temporada OCRTVE. Teatro Monumental 24-IV-2015 ORQUESTA Y CORO DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. VADYM KHOLODENKO, piano. ERIKA ESCRIBÁ, soprano. ZANDRA McMASTER, Mezzosoprano. JOSÉ LUIS SOLÁ, Tenor. DAVID MENÉNDEZ, barítono. MIGUEL HARTH-BEDOYA, director. Beethoven: Concierto para piano No. 4 en Sol Mayor, op. 58 Beethoven: Sinfonía No. 9 en Re Menor, op. 125 Aforo: 1.600 Asistencia: 100%     Qué indigna manera de acabar una temporada de conciertos destruyendo, digámoslo así sin ambages ni reparos, la Novena Sinfonía de Beethoven, la obra de la Humanidad, la Música. De entrada no se entiende que se reserve para el concierto de clausura el…

 

Temporada OCRTVE. Teatro Monumental

24-IV-2015

ORQUESTA Y CORO DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. VADYM KHOLODENKO, piano. ERIKA ESCRIBÁ, soprano. ZANDRA McMASTER, Mezzosoprano. JOSÉ LUIS SOLÁ, Tenor. DAVID MENÉNDEZ, barítono. MIGUEL HARTH-BEDOYA, director.

Beethoven: Concierto para piano No. 4 en Sol Mayor, op. 58

Beethoven: Sinfonía No. 9 en Re Menor, op. 125

Aforo: 1.600 Asistencia: 100%

 

 

Qué indigna manera de acabar una temporada de conciertos destruyendo, digámoslo así sin ambages ni reparos, la Novena Sinfonía de Beethoven, la obra de la Humanidad, la Música. De entrada no se entiende que se reserve para el concierto de clausura el Concierto para piano No. 4 y la Novena Sinfonía en una temporada en la que la presencia de Beethoven ha sido anecdótica. Pero ya que programan así hay que esforzarse en hacerlo bien.

La primera parte resultó simplemente correcta con la presencia al piano de Vadym Kholodenko. Mostró un gran conocimiento de la partitura y un sonido en general potente, pero al mismo tiempo muy poca versatilidad en la expresión, con algunos cambios de piano a fuerte pero sin grandes matices destacables. Al término de su intervención ofreció una propina anodina de lenguaje moderno que vino a quebrar el ambiente beethoveniano y la unidad del programa. Pero por lo menos hubo comunicación con el director, que en esta parte, sin hacer grandes hazañas, al menos marcó adecuadamente las entradas…

Al contrario que en la segunda. Si por algo hay que destacar la intervención de Harth-Bedoya en la Novena es por su desconexión con la orquesta, por la elección de unos tempi desequilibrados que supusieron el caos para la orquesta y el martirio para los solistas, por un enfoque inexpresivo y cuadriculado y por valerse de una suerte de gestos sin sentido que no hicieron sino redundar en la suciedad del resultado. Por consecuencia de esta inestabilidad, pero también por “méritos” propios, la Orquesta no estuvo en absoluto en sintonía con la calidad que se espera de ella. A la afinación pésima de violines, trompas, oboe y violonchelo hubo que añadir la del timbal, que se pasó gran parte del concierto sufriendo los desajustes de su instrumento. Numerosas pérdidas de ritmo y una deficiente comunicación entre secciones motivaron un resultado que no merece sino olvidarse.

Tampoco los cantantes estuvieron a la altura de la Sinfonía. Excepción hecha del barítono, con cierta presencia y control de la voz y del ritmo, ocurrió lo de siempre, que la soprano descolló desequilibrada por encima de los demás y que el tenor no mostró ninguna potencia para superar en volumen su intervención solista.

Pero no todo fue terrible en esta ocasión, pues hemos de agradecer al Coro (permítasenos separarlos esta vez del resto de la formación y digamos simplemente Coro de RTVE), los únicos momentos altos de todo el concierto. Haciendo muestra de una cohesión bien entramada, de una lograda afinación y de una potencia de acuerdo a las exigencias de la música fueron los cantantes del Coro quienes se mostraron respetuosos y expresivos con la partitura. 

Jorge Baeza Stanicic

Crédito: vadymkhodolenko.com

Pie de foto: El pianista Vadym Khodolenko