Audioclasica

03.X.2015. Bajo control

1_MADRID_10-03-2015

Madrid. Auditorio Nacional de Música. CNDM – Bach Vermut 03-X-2015 KEVIN BOWYER, órgano. Johann Sebastian Bach: BWV 579, 1104, 1112, 1101, 1116, 596, 714, 720, 563, 1096, 1120, 1114, 1103, 1080/8, 561.   Aforo: 1.800 Asistencia: 99%     Kevin Bowyer abrió la segunda temporada que completará la integral de órgano de Bach en el ya exitoso ciclo Bach-Vermut. Impresiona de nuevo ver un concierto de órgano en Madrid lleno hasta la bandera, con un ambiente cada vez más moderno, en apariencia más interesado por el concierto que por el vermut que lo rodea. El segundo organista inglés del ciclo (el…

Madrid. Auditorio Nacional de Música. CNDM – Bach Vermut

03-X-2015

KEVIN BOWYER, órgano.

Johann Sebastian Bach: BWV 579, 1104, 1112, 1101, 1116, 596, 714, 720, 563, 1096, 1120, 1114, 1103, 1080/8, 561.

 

Aforo: 1.800 Asistencia: 99%

 

 

Kevin Bowyer abrió la segunda temporada que completará la integral de órgano de Bach en el ya exitoso ciclo Bach-Vermut. Impresiona de nuevo ver un concierto de órgano en Madrid lleno hasta la bandera, con un ambiente cada vez más moderno, en apariencia más interesado por el concierto que por el vermut que lo rodea.

El segundo organista inglés del ciclo (el anterior fue David Briggs en mayo) tocó un concierto más cercano a un pedagógico que a un recital. Dio una lección de registración (se preocupó mucho en sacar el máximo partido al órgano Grenzing del auditorio, algo de agradecer en un ciclo de estas características -en el mismo órgano y, habitualmente, con registraciones similares-) y tocó de una manera muy explicativa para el gran público. Pecó de fraseos algo planos y blandos en las piezas lentas y de un toque muy impetuoso (a veces descontrolado, por los tempi escogidos) en las más alegres (serie de terceras en la fuga del Concierto en re menor, por ejemplo); aun así, dio la sensación de tener todo siempre bajo control, con una tranquilidad pasmosa.

Destacó mucho su aportación a El arte de la fuga, con el octavo contrapunctus, para el que utilizó una combinación de registros que incluyó la trompeta interior como protagonista, dotando a la pieza de un carácter -al fin- diferente (no siempre es fácil destacar con uno de estos contrapunctus fugados). Aunque en general fue un programa algo flojo (a veces ocurre, en una integral no todos los conciertos pueden tener la máxima intensidad), la fantasiosa BWV 561 acabó enseñando también al público el virtuosismo que invade la música de Bach para órgano, y del que es capaz Bowyer.
Ahora esperamos al próximo organista inglés del ciclo, el reconocido internacionalmente Thomas Trotter, que comenzará su aportación a la integral con la imponente y majestuosa Toccata y fuga en fa mayor BWV 540. Será el próximo sábado 24 de octubre.

Miguel Araiz

Crédito: CNDM

Pie de foto: Kevin Bowyer en el Auditorio Nacional