Audioclasica

16.X.2015. Valses innobles

1_MADRID_10-16-2015.jpg

Temporada OCRTVE. Teatro Monumental 16-X-2015 ORQUESTA Y CORO DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. RUDOLF BUCHBINDER, piano. Carlos Kalmar, director. J. Brahms: Concierto para piano y orquesta No. 1 en re menor, Op. 15. M. Oliú Nieto: Alegorías de Otoño M. Ravel: Valses nobles y sentimentales M. Ravel: La Valse   Aforo: 1.600 Asistencia: 85%     Que la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española no disfruta actualmente de su mejor momento es algo indiscutible, por mucho que el sector más longevo de su público se empeñe en aplaudir cerrilmente cualquier ejecución que culmine con un gran fortísimo. Ya no estimula que…

Temporada OCRTVE. Teatro Monumental

16-X-2015

ORQUESTA Y CORO DE RADIO TELEVISIÓN ESPAÑOLA. RUDOLF BUCHBINDER, piano. Carlos Kalmar, director.

J. Brahms: Concierto para piano y orquesta No. 1 en re menor, Op. 15.

M. Oliú Nieto: Alegorías de Otoño

M. Ravel: Valses nobles y sentimentales

M. Ravel: La Valse

 

Aforo: 1.600 Asistencia: 85%

 

 

Que la Orquesta Sinfónica de Radio Televisión Española no disfruta actualmente de su mejor momento es algo indiscutible, por mucho que el sector más longevo de su público se empeñe en aplaudir cerrilmente cualquier ejecución que culmine con un gran fortísimo. Ya no estimula que se programen los conciertos de Brahms o que se invite a pianistas de la talla de Buchbinder, y menos aún que se celebre el estreno mundial del Premio de Composición Reina Sofía: la falta de conexión entre el director titular y la formación así como la capacidad extraordinaria de algunos músicos para desafinar resulta cada vez más evidente, y tanto desacierto empieza a pasar factura. A la vista quedó una orquesta emborronada entre las masas sonoras del concierto de Brahms que desatendió sin más la claridad de los temas y que, además, presentó una sección de cuerda algo imprecisa. El pianista hizo lo suyo por mantenerse en su sitio, pero también ensució su discurso con un exceso de pedal. Con todo, una interpretación más del Concierto de Brahms, tan fácil de olvidar como la obra premiada. Pero el concierto fue aún a peor en la segunda parte con la ejecución (y decimos ejecución en el sentido literal de la palabra) de los Valses de Ravel. De entrada por la elección del tempo. Aun concediendo cierta libertad al director para establecer su tempo, se entiende que hacer de un “Moderé, très franc” una suerte de Prestísimo no parece tener más justificación que la de un capricho pasajero. En suma los Valses nobles y sentimentales resultaron atropellados, y en el tropel de notas se perdieron las delicadezas del vals, los detalles de la extraordinaria orquestación y, por supuesto, el material temático, que se recoge, por cierto, en el Epílogo; y esto no lo aprecia quienes no comprenden la obra si antes se ha pasado por encima de sus temas sin puntuarlos debidamente.

En fin, ¿y para qué profundizar en La Valse, que fue más de lo mismo, un atropello sin sentido y una exageración de sonido? Sólo nos queda agradecer que, afortunadamente, la combinación Carlos Kalmar, OCRTVE y Maurice Ravel no se volverá a dar en esta temporada.

Jorge Baeza Stanicic

Crédito: ©Marco Borggreve

Pie de foto: El pianista Rudolf Buchbinder