Audioclasica

15.I.2016. Banal Novena

ss   Barcelona. L’AUDItori. 15-I-2016 RAQUEL LOJENDIO, soprano. BARBARA KOZELJ, mezzo. GUSTAVO PEÑA, tenor. GEERT SMITS, barítono. COR MADRIGAL. COR LIEDER CÀMERA. JAN WILLEM DE VRIEND, director. Obras de F. Sor y L. van Beethoven Aforo: 2.203 Asistencia: 90%     La Novena no es cosa banal. A estas alturas sobran sesudas exégesis sobre lo que Beethoven pretendió en su partitura y el lector me agradecerá que se las ahorre. Pero otra cosa es plasmarlo en música. Una Novena puede ser cualquier cosa menos superficial y mucho me temo que este es el epíteto que mejor cuadra a la que…

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Barcelona. L’AUDItori.

15-I-2016

RAQUEL LOJENDIO, soprano. BARBARA KOZELJ, mezzo. GUSTAVO PEÑA, tenor. GEERT SMITS, barítono. COR MADRIGAL. COR LIEDER CÀMERA. JAN WILLEM DE VRIEND, director.

Obras de F. Sor y L. van Beethoven

Aforo: 2.203 Asistencia: 90%

 

 

La Novena no es cosa banal. A estas alturas sobran sesudas exégesis sobre lo que Beethoven pretendió en su partitura y el lector me agradecerá que se las ahorre. Pero otra cosa es plasmarlo en música. Una Novena puede ser cualquier cosa menos superficial y mucho me temo que este es el epíteto que mejor cuadra a la que la OBC despachó bajo dirección de su principal batuta invitada, la de Jan Willem de Vriend.

El director neerlandés apostó por la intensidad, una intensidad que se tradujo a menudo en volúmenes elevados, pero que iría a la postre en detrimento del balance y de la tensión que exige la obra, perdiéndose al fin muchos de los juegos de lirismo, dramatismo y épica que Beethoven concibió.

A la confusión contribuiría además la noche poco inspirada de algunas secciones, en especial en el inicial Allegro y en el Adagio molto e cantabile del tercer movimiento: algunos metales anduvieron demasiado imprecisos e incluso los violines rindieron por debajo de su nivel acostumbrado. En la parte vocal nada hay que reprochar a los dos conjuntos corales que aliaron fuerzas, el Madrigal y el Lieder Càmera, y fueron también correctas las intervenciones de los solistas –cumple destacar la del barítono Geert Smits–, con lo que se consiguió un final climático que pareció hacer olvidar al respetable cualquier eventual decepción en lo previo.

Para abrir programa se había puesto en atriles la obertura Cenicienta de Ferran Sor –en edición de Sergi Casademunt–. Página colorista, vivaz y vehemente, sirvió para reivindicar el nombre de un compositor cuya celebridad en vida fue probablemente tan desmesurada como el ostracismo al que se le ha relegado contemporáneamente.

Javier Velaza

Crédito: © Michiel van Nieuwkerk