Audioclasica

4.V.2016. La erótica del piano

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#38 Festival Internacional de Música Contemporánea Ensems. Palau de la Música. Sala Rodrigo 04-V-2016 ADOLF ALCANYIZ, video. FERRAN CONANGLA, sonido. AGUSTÍ FERNÁNDEZ, piano. Héctor Parra y Agustí Fernández: Frec Aforo: 423 Asistencia: 40% Si in vain, la obra de Georg Friedrich Haas escuchada la semana pasada en Ensems, ha sido etiquetada como obra maestra, de Caressant l’Horizon (2011) del barcelonés Hèctor Parra se ha dicho que es “una de las mejores piezas camerísticas escritas por un compositor español en lo que llevamos de siglo”. De ahí que el atractivo de esta cita la hiciera tan ineludible como a aquella, aunque…

1_VALENCIA_05-04-2016.jpg#38 Festival Internacional de Música Contemporánea Ensems.
Palau de la Música. Sala Rodrigo
04-V-2016

ADOLF ALCANYIZ, video. FERRAN CONANGLA, sonido. AGUSTÍ FERNÁNDEZ, piano.

Héctor Parra y Agustí Fernández: Frec

Aforo: 423

Asistencia: 40%


Si in vain, la obra de Georg Friedrich Haas escuchada la semana pasada en Ensems, ha sido etiquetada como obra maestra, de Caressant l’Horizon (2011) del barcelonés Hèctor Parra se ha dicho que es “una de las mejores piezas camerísticas escritas por un compositor español en lo que llevamos de siglo”. De ahí que el atractivo de esta cita la hiciera tan ineludible como a aquella, aunque la obra a interpretar fuese Frec y no la mencionada.O tal vez por eso, porque se trata de una pieza que equilibra con primor la libre improvisación y las indicaciones del compositor dentro de la tendencia denominada música gráfica. Veinticinco páginas multicolores la forman, dijo Agustí Fernández. Unos cincuenta minutos de música, repartidos en tres secciones sin solución de continuidad, que pasaron como una exhalación.

Al pianista lo pudimos ver junto a Lucía Martínez en el pasado Jazzeñe para abordar una de las propuestas más atractivas del festival, fluctuante entre el arte sonoro y el free jazz. De ese mundo proviene el músico mallorquín, opuesto, según dijo, al musicar de Parra sobre partitura de grandes sonoridades. El feliz encuentro tomó cuerpo en la intimidad de los vídeos privados compartidos por ambos en las plataformas digitales destinadas a ello. Uno vive en Montseny (Barcelona) y el otro en París. Hèctor Parra forma parte del IRCAM y es alumno de Michael Jarrell, de quien escuchamos en la pasada convocatoria de Ensems …El cielo, hace un momento tan claro, de repente se enturbiaba… (2009). Además, el francés es el compositor invitado de la vecina Mostra sonora de Sueca de este año. Como decíamos, así surgió Frec: de compartir experiencias y técnicas en principio antagónicas pero capaces de llegar a un estrecho entendimiento. Entonces, solo necesitó el empujón del festivalde Huddersfield (Inglaterra) en 2013. Después, la pieza dio un pasito más y por encargo de L’Auditori de Barcelona se convirtió en Frec 2, estrenada el pasado marzo. De este modo, comentó Fernández, él puso su conocimiento técnico y creativo al servicio de más creatividad y una técnica compositiva que busca la superposición de texturas. Añadimos, que la pieza cuenta con el sustento de todo el universo pianístico desde la vanguardia a nuestros días. Está presente el poso dejado por Cowell, Cage, los primeros minimalistas, la quietud de Satie o Kurtág, incluso la imaginería y erótica de nuestro Carles Santos crucificado en un piano abierto como el que había sobre el escenario.

Mostrar la intimidad del creador-intérprete con su instrumento sobre una gran pantalla tiene algo de voyerismo, a la vez que proporciona bellísimas imágenes. Unas, en riguroso directo y otras, de tomas pasadas que muestran las manos del pianista en blanco y negro, como si quisieran evocar su memoria muscular. Pero la relación va más allá y lo que al principio es delicada caricia, frotamiento o punteo con objetos variados se convierte en un tratamiento más rudo y sonoro. Fernández rodea el instrumento, se sienta al teclado, martillea con sus teclas, se asoma a sus entrañas… En el punto culminante se enfunda un guante de metal augurando una relación de las fuertes. Al mismo tiempo el músico susurra, jadea o emite onomatopeyas hacia un micro de proximidad que ayuda a amplificar pero no a modificar el sonido electrónicamente. Todo lo cual, por mucha base puramente física que tenga, que la tiene, surge de un roce. Como el cariño.

Daniel Martínez Babiloni

Crédito: D. M. Babiloni
Pie de foto: Agustí Fernández. Frec