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5.V.2016. Una nueva gran Fedora

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NÁPOLES. TEATRO SAN CARLO 05-V-2016 FIORENZA CEDOLINS, GIUSEPPE FILIANOTI, ROBERTO DE CANDIA, BARBARA BARGNESI. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO. ASHER FISCH: director musical. LAMBERTO PUGGELLI: director escénico Giordano: Fedora Aforo: 1.386 Asistencia: 70%       El San Carlos ha tenido varios méritos en esta ocasión. En primer lugar, el coraje de recuperar un título que los teatros hoy sólo se atreven a montar muy pocas veces y siempre que cuenten dos divos (presuntos o reales; si luego se revelan falsos ídolos, la culpa es de la ópera, que sin embargo Mahler y Saint-Saëns apreciaban y mucho, por ejemplo). Luego…

1_NapolesNÁPOLES. TEATRO SAN CARLO

05-V-2016

FIORENZA CEDOLINS, GIUSEPPE FILIANOTI, ROBERTO DE CANDIA, BARBARA BARGNESI. ORQUESTA Y CORO DEL TEATRO. ASHER FISCH: director musical. LAMBERTO PUGGELLI: director escénico

Giordano: Fedora

Aforo: 1.386 Asistencia: 70%

 

 

 

El San Carlos ha tenido varios méritos en esta ocasión. En primer lugar, el coraje de recuperar un título que los teatros hoy sólo se atreven a montar muy pocas veces y siempre que cuenten dos divos (presuntos o reales; si luego se revelan falsos ídolos, la culpa es de la ópera, que sin embargo Mahler y Saint-Saëns apreciaban y mucho, por ejemplo). Luego porque viéndose en la necesidad de buscar, sin mucho tiempo, un nuevo tenor y otro director, ha demostrado buen juicio en la elección, como igualmente lo ha hecho al recurrir –antes que gastarse los cuartos en una nueva producción de resultados inciertos- al histórico montaje de Puggelli (repuesto en esta oportunidad por Salvo Piro): será un espectáculo ‘tradicional’ (perdón por la palabra y el concepto, pero como Giordano y sus óperas son ‘retrógrados’…), pero bello, adecuado, y sobre todo funcional (esta vez quizá faltara algo más de luz).

Pero hace falta, en primerísimo lugar, una una gran protagonista: excelente cantante y muy buena actriz con un fraseo notable. El San Carlo ha pensado bien (oh—como no suelen hacerlo otros teatros, grandes o no, italianos o extranjeros) en una soprano italianísima, que hace tiempo ha demostrado su comprensión y asimilación total de la gran escuela de canto de su país, y más en particular –algo fundamental para un papel de este tipo- el dominio absoluto del canto de conversación. Cedolins es una mujer bella, elegante, dice de manera extraordinaria, ha desplegado sus maravillosos ‘pianissimi’, pero asimismo un centro e grave respetables y un registro agudo brillante y seguro (si hacen falta ejemplos, tomen ustedes de los ‘ninnoli deliziosi’ de su primera frase al ‘rimane’ final del segundo acto, para no hablar de todo el tercero).

Filianoti fue un buen Loris: prestancia en la figura aunque envarado en el movimiento, su agudo, como siempre, es siempre tenso, pero el timbre es bonito, el centro tiene ahora más consistencia; si su volumen no ha sido siempre el que debía, no siempre fue culpa suya y en general cumplió sobradamente. Óptimo el desempeño como De Sirieux del barítono De Candia in De Siriex (que debía luchar con una figura no ciertamente ideal para esta parte). En cambio, resultó insuficiente la condesa Olga de la soprano Bargnesi, voz pequeña, incolora y de dificultosa emisión, aunque como intérprete era simpática. Discretos los numerosos comprimarios, pero debe destacarse la prestación de John Paul Huckle como Cirillo (en el primer acto, especialmente interesante) y Borov. Por lo que se refiere a Francesca Russo Ermolli, resultó mejor en el pequeño pastor de las frases del tercer acto que en el paje Dimitri del primero. El coro no tiene mucha participación, pero lo hizo bien (maestro preparador: Marco Faelli). La orquesta se encontraba en buena forma y la batuta de Asher Fisch se mostró segura, competente e idiomática aunque no igualmente inspirada todo el tiempo y algunas veces (en particular en los momentos ‘explosivos’) demasiado fuerte. Los aplausos no faltaron durante y al final de los actos, y fueron especialmente calurosos al final del dúo del segundo acto y al finalizar la función (Lástima que el público –atento y educado, pero al parecer preocupado por marcharse rápido – no llenase la sala como el esfuerzo habría merecido).

Jorge Binaghi

Crédito: © Laura Ferrari

Pie de página: Un momento de la representación de Fedora en el Teatro San Carlo de Nápoles