Audioclasica

20.V.2016. Energía positiva

Marco Caria, Michele Angelini y Annalisa Stroppa (copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL).

BILBAO – Temporada de la ABAO Bilbao. Palacio Euskalduna 20-5-2016. Caria, Stroppa, Angelini, Chausson, Uliveri, Cordón, Arrabal, Santamaría, Aguayo. Orquesta Sinfónica de Navarra. Coro de la Ópera de Bilbao. Emilio Sagi, director de escena. José Miguel Pérez Sierra, director musical. Gioacchino Rossini: Il barbiere di Siviglia Aforo: 2124 Asistencia: 92 % Titulamos esta reseña con las palabras del director de escena, Emilio Sagi, que ha sabido recoger todas las esencias del complejo mundo rossiniano logrando una estimulante y luminosa producción que atrapa al público desde los primeros compases. Sirva de ejemplo la construcción del primer escenario en tiempo real, con…

Marco Caria, Michele Angelini y Annalisa Stroppa (copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL).

BILBAO – Temporada de la ABAO

Bilbao. Palacio Euskalduna
20-5-2016.
Caria, Stroppa, Angelini, Chausson, Uliveri, Cordón, Arrabal, Santamaría, Aguayo.
Orquesta Sinfónica de Navarra. Coro de la Ópera de Bilbao. Emilio Sagi, director de escena. José Miguel Pérez Sierra, director musical.

Gioacchino Rossini: Il barbiere di Siviglia
Aforo: 2124 Asistencia: 92 %


Titulamos esta reseña con las palabras del director de escena, Emilio Sagi, que ha sabido recoger todas las esencias del complejo mundo rossiniano logrando una estimulante y luminosa producción que atrapa al público desde los primeros compases. Sirva de ejemplo la construcción del primer escenario en tiempo real, con el ballet desplazando y colocando las carras.
Las blancas casas de Sevilla se levantan progresivamente ante nuestros ojos centrando nuestra atención en el espacio donde se van a desarrollar los primeros acontecimientos. Es como si Sagi quisiera mostrarnos desde el principio como se puede ordenar la folie organisée que describió Stendhal refiriéndose a las óperas bufas de Rossini. Creado el recipiente, con esa habilidad que tiene el director de escena asturiano para combinar con elegancia tradición y modernidad, estamos preparados para recibir a la gran protagonista, la música del Cisne de Pesaro. Con el estreno de La Italiana en Argel en1813, Rossini parecía haber tocado el cielo del dramma giocoso pero superó su propia marca tres años después con El Barbero de Sevilla, considerada sin discusión como la cumbre del género. Refiriéndose a la relación de Rossini con los cantantes, Di Benedetto pone en boca de Rossini: “Tened en cuenta las palabras cuanto queráis, pero ocupaos sobre todo de haceros aplaudir mucho con las florituras alegres y las cabriolas melódicas”. En esta producción, los cantantes han captado perfectamente el mensaje convirtiendo las dificultades en una fluida comunicación al servicio del texto, y sobre todo de la música.
Annalisa Stroppa, Rosina y rossiniana en voz y presencia teatral canto magníficamente. Susana Cordón como Berta desbordó comicidad y buen hacer canoro en sus breves pero breves pero no menos importantes intervenciones en el devenir de la ópera. Michele Angelini, Il Conte D’Almaviva, deleita con una atractiva homogeneidad tímbrica que suaviza todo passagio. Alguien podría decir que le faltaba una cierta presencia en el agudo, pero sin duda el tenor italo-americano se preocupó más en cantar bien que de impresionar de forma fácil al público. Marco Caria compone con solvencia su central y difícil papel como Figaro. Nicola Uliveri fue muy aplaudido como Don Basilio.
Dejamos para el final al gran protagonista de la representación, Carlos Chausson, un Don Bartolo de excelencia que bordó su papel acaparando la simpatía y el cariño del público bilbaíno. Excelente asimismo estuvo la Orquesta Sinfónica de Navarra que hizo suyo a Rossini a las órdenes de José Miguel Pérez Sierra. Mención especial para Miguel N’Dong con un creativo soporte a los recitativos desde el clave.

Daniel Garay

(copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL)