Audioclasica

23.V.2016 Una década (y media) prodigiosa

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L’Auditori. Ibercamera. Temporada 2015-2016. Sala Pau Casals ROYAL PHILHARMONIC ORCHESTRA. AMANDA FORSYTH, VIOLONCHELO. PINCHAS ZUKERMAN, VIOLÍN Y DIRECTOR. Obras de E. Elgar y J. Brahms. Propina: Reinhold Glière, Ocho piezas para violín y violonchelo op. 39/6, “Intermezzo” Aforo: 2203 Asistencia: 90%   Solventada por fin la incertidumbre que amenazaba la continuidad de su programación, Ibercamera cerró su ciclo anual en el Auditori barcelonés con un viejo conocido, de presencia siempre grata: Pinchas Zukerman, violinista y director de “su” Royal Philharmonic Orchestra, al frente de un programa coherente que cubría el gran sinfonismo en los estertores del siglo XIX, los años…

© https://www.facebook.com/ibercamera/

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L’Auditori. Ibercamera. Temporada 2015-2016. Sala Pau Casals

ROYAL PHILHARMONIC ORCHESTRA. AMANDA FORSYTH, VIOLONCHELO. PINCHAS ZUKERMAN, VIOLÍN Y DIRECTOR.

Obras de E. Elgar y J. Brahms. Propina: Reinhold Glière, Ocho piezas para violín y violonchelo op. 39/6, “Intermezzo”

Aforo: 2203 Asistencia: 90%

 

Solventada por fin la incertidumbre que amenazaba la continuidad de su programación, Ibercamera cerró su ciclo anual en el Auditori barcelonés con un viejo conocido, de presencia siempre grata: Pinchas Zukerman, violinista y director de “su” Royal Philharmonic Orchestra, al frente de un programa coherente que cubría el gran sinfonismo en los estertores del siglo XIX, los años que transcurren entre 1887 (Brahms) y 1899 (Elgar).

Con gesto amplio y muy comunicativo, Zukerman inició la velada en rima absoluta con el fin de su comparecencia anterior en Ibercamera en abril de 2014; si en aquella ocasión brindó como una de las propinas el “Larghetto” de la Serenata para cuerda op. 20, de Elgar, ahora la ofreció completo, en una versión que acreditó el carácter compacto de la cuerda londinense, de excesivo peso en los graves (seis contrabajos) que en ocasiones perjudicó la fluidez de tempo de algunos movimientos (“Allegretto”) o el dibujo dinámico preciso de otros (“Larghetto”).

Ya con la orquesta al completo –en la que destacó la prestación de los metales y el papel solista de primeros clarinete y viola–, las Variaciones Enigma op. 36 del compositor británico. La dicción contenida del tema anunciaba una versión madura y luminosa en las variaciones lentas, de concepto elegante (variaciones sexta, octava y décima) y de rúbrica firme en el exultante final, por encima de articulaciones algo confusas (segunda variación) y de algunos tutti descontrolados, en especial en las variaciones rápidas.

No parece el Doble concierto para violín, violonchelo y orquesta op. 102, de Brahms, obra en que arco y batuta puedan coincidir con absoluta solvencia, dada su complejidad interna: el dúo formado por Zukerman y Amanda Forsyth, colaboradora habitual del violinista en sus cometidos camerísticos, mostró un buen nivel de complicidad y ajuste, sobre todo en la intensidad expresiva del “Andante” y en la igualdad de fraseo y compenetración de acentos del movimiento conclusivo, en tanto el acompañamiento sinfónico, más impetuoso que detallista, naufragó en algunos momentos -la exposición del “Allegro” inicial– para salir finalmente a flote con vitalidad y entusiasmo.

El mismo que mostró el abundante público asistente, que premió al conjunto inglés largamente y, bis mediante, ya comentaba a la salida el interés y calidad de la próxima, y esperada, temporada de Ibercamera…

 

Germán Gan Quesada