Audioclasica

8.VI.2016 Una pesadilla

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#38 Festival Ensems. Palau de la Música. Sala Rodrigo AITOR HEVIA. CIBRÁN SIERRA. JOSEP PUCHADES. HELENA POGGIO. CUARTETO QUIROGA. Obras de Steve Reich, Samuel Barber, Philip Glass y George Crumb Aforo: 423 Asistencia: 90 %   Hace tiempo que en Valencia, la música de cámara se había refugiado en los conciertos que la Sociedad Filarmónica ofrece a sus asociados. El no tan lejano y esplendoroso ciclo de cámara y solistas internacionales del Palau de la Música, en el que pudimos escuchar, por lo que a cuartetos de cuerda se refiere, al Hugo Wolf o el Tokio, entre muchos otros, dio…

Crédito: Daniel M. Babiloni Quinteto Quiroga en #38 Festival Ensems

Crédito: Daniel M. Babiloni
Quinteto Quiroga en #38 Festival Ensems

#38 Festival Ensems. Palau de la Música. Sala Rodrigo

AITOR HEVIA. CIBRÁN SIERRA. JOSEP PUCHADES. HELENA POGGIO. CUARTETO QUIROGA.

Obras de Steve Reich, Samuel Barber, Philip Glass y George Crumb

Aforo: 423 Asistencia: 90 %

 

Hace tiempo que en Valencia, la música de cámara se había refugiado en los conciertos que la Sociedad Filarmónica ofrece a sus asociados. El no tan lejano y esplendoroso ciclo de cámara y solistas internacionales del Palau de la Música, en el que pudimos escuchar, por lo que a cuartetos de cuerda se refiere, al Hugo Wolf o el Tokio, entre muchos otros, dio paso a un silencio atronador en la Sala Rodrigo. Este espacio ha vuelto a la vida con la trigésimo octava edición de Ensems. En ella, cada miércoles desde el 13 de abril, músicos de las más variadas tendencias presentan sus propuestas. En este concierto debutaba en Valencia el Cuarteto Quiroga, un estreno esperado por la fama que le precede. Así pareció entenderlo el numeroso público que acudió a la cita.

El conjunto madrileño se presentó en valenciano, su viola, Josep Puchades es natural de la ciudad y formó parte de la Orquestra de la Comunitat Valenciana entre 2006 y 2010. Él fue quien dio las indicaciones de no aplaudir entre las dos obras de la primera parte del programa. El cual, por cierto, se pudo escuchar en la Fundación Juan March de Madrid, dentro del ciclo Estados Unidos hoy, o en su retransmisión por Radio Clásica el pasado 27 de abril. Ese mismo día, en esta misma sala, Pablo Rus dirigió in vain de Georg Friedrich Haas, una partitura concomitante con las obras preparadas por el Quiroga y que a su manera también habla in tempore belli (anotación de George Crumb al final de la partitura de Black Angels).

A pesar de su eclecticismo, la presencia del minimalismo en el festival es notable, la música de Steve Reich sonó con el Grup Amores hace unas sesiones. WTC 9/11 parte de los mismos presupuestos gramaticales y estéticos que Different Trains. Es una obra que transmite la desolación ante la barbarie. Como decía Fernando Delgado García, tanto en el programa de mano del concierto de la Fundación, como en la introducción que hizo en la radio, Estados Unidos tiene la capacidad de hacer que sus luces y sombras sean las de todos. Ya sea las de la conquista del hostil oeste, como las crisis bursátiles inducidas por lobos financieros de Wall Street. Sea Por el bien del imperio, como dice el profesor Fontana. Allí volverá Ensems a finales de mes cuando el Ensemble Kuraia interprete Pánico en Wall Street, una pieza de Jorge Fernández Guerra con aire de rag time.

En la lectura del cuarteto, la obra de Reich gozó de la presteza rítmica y del ensamblaje necesario para sacar a relucir hasta el más mínimo detalle. Hace cuatro ediciones que el Kronos Quartet, a quien va dirigida WTC 9/11, protagonizó  su estreno español. Sin solución de continuidad y con mucha serenidad sonó la oración laica de nuestros tiempos: el Adagio del Cuarteto op. 11 de Samuel Barber. La versión del Adagio resultó emotiva e intensa por lo comedido y sin edulcorar. Tal vez, Oración serena de Jesús Villa-Rojo, compuesta tras los atentados de Atocha de 2004, se pueda asimilar a ese tipo de liturgia civil. El Cuarteto de cuerda nº 3, Mishima, de Philip Glass abrió la segunda parte. La suite extraída de la banda sonora de la película homónima es irregular. Las secciones más interesantes son las tres últimas y así lo hizo notar el conjunto. El desarrollo del movimiento final fue hermoso y evocador en su lirismo.

Cerró el concierto Black Angels: Thirteen images from the Dark Land de George Crumb. Es una partitura incluida en la Norton Anthology of Western Music. Una cima en el repertorio cuartetístico, como indicó Cibrán Sierra en su introducción. Desde un planteamiento bartokiano y una obsesión por los números siete y trece recurre a la cita (Dies irae, Schubert…) como recurso compositivo con el que contrastar el enfrentamiento entre el bien y el mal. De acuerdo con Sierra: la página ahonda en los rincones más oscuros del ser humano, que aquí pasan por la guerra más estúpida que se pueda haber declarado nunca (si es que hay alguna que no lo sea), la de Vietnam. De nuevo, el cuarteto fue exquisito en el detalle y atento en el aspecto preformativo ante el numeroso despliegue de medios: tam-tams, copas, maracas, voces, susurros, amplificación y luces. A modo de pancarta de una manifestación el violonchelo es colocado con la pica arriba y tocado en el puente. Esa es la forma de protestar de Crumb ante la sinrazón y del Cuarteto Quiroga de apelar al público, a quien mira fijamente tras cada una de las secciones de la obra para sumirlo en una pesadilla.

DANIEL MARTÍNEZ BABILONI