Audioclasica

9.VI.2016 Kaufmann “el deseado”

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Palau de la Música Catalana. Palau 100. 2015-2016 JONAS KAUFMANN, TENOR. HELMUT DEUTSCH, PIANO. Obras de G. Mahler, B. Britten y R. Strauss. Propinas: R. Strauss, op. 21/4 (“Ach, weh mir unglückhaftem Mann”), 27/2 (“Cäcilie”), 3 (“Heimliche Aufforderung”) y 4 (“Morgen”); F. Lehar, Das Land des Lächelns (“Du bist mein ganzes Mann”); J. Turina, Poema en forma de canciones op. 19/5 (“Las locas por amor”). Aforo: 2000 Asistencia: 95%   Pocas figuras más esperadas por el público del Palau que Jonas Kaufmann, tras la cancelación de su debut la temporada pasada, como demostró la ampliación del aforo de la sala…

© Lorenzo di Nozzi

© Lorenzo di Nozzi

Palau de la Música Catalana. Palau 100. 2015-2016

JONAS KAUFMANN, TENOR. HELMUT DEUTSCH, PIANO.

Obras de G. Mahler, B. Britten y R. Strauss. Propinas: R. Strauss, op. 21/4 (“Ach, weh mir unglückhaftem Mann”), 27/2 (“Cäcilie”), 3 (“Heimliche Aufforderung”) y 4 (“Morgen”); F. Lehar, Das Land des Lächelns (“Du bist mein ganzes Mann”); J. Turina, Poema en forma de canciones op. 19/5 (“Las locas por amor”).

Aforo: 2000 Asistencia: 95%

 

Pocas figuras más esperadas por el público del Palau que Jonas Kaufmann, tras la cancelación de su debut la temporada pasada, como demostró la ampliación del aforo de la sala en el mismo escenario, la precipitación en el aplauso y la casi media hora de aplausos que motivó hasta seis obras fuera de programa y una avalancha de flores y regalos sobre el tenor alemán…

¿Respondió a tanta expectativas la actuación? Con el inapreciable concurso del piano de Deutsch, bien timbrado, con un impecable fraseo, variedad de articulación y técnica y colorido sobrados, en buena parte… Quizá no en la primera mitad del concierto, abierta con la versión para tenor de los mahlerianos Lieder eines fahrenden Gesellen, servidos con tinte baritonal en las piezas impares, muy clara dicción y buen control del vibrato; por el contrario, el abuso de una afalsetada mezza voce y el manierismo dinámico afearon en numerosos momentos su interpretación, de la que destacamos el legato de “Die zwei blauen Augen von meinem Schatz” y la inquietud expresiva de “Ich hab’ein glühend Messer”.

Tampoco acabó de convencer, pese al énfasis gestual y la modulación belcantista de la línea de canto, la versión que ofreció de los Seven Sonnets of Michelangelo, de Britten: solo los números más contenidos lograron una versión adecuada (así, el séptimo), en tanto las cualidades de ironía e ingenio scherzante de alguna de las piezas rozaron de nuevo el amaneramiento, controlado sin embargo en el cincelado fraseo de “Spirto ben nato in cui si specchia e vede”.

Muy diferente concepto nos mereció la segunda parte, dedicada íntegramente a lieder de Richard Strauss, muniqués como Kaufmann, a quien se le notó más cómodo en registro, suelto en el estilo vocal y consciente de la capacidad expresiva de los reguladores: de la colección Neun Lieder aus Letzte Blätter op. 10, canciones como “Allerseelen” o la narrativa “Die Nacht” dieron la talla de las capacidades líricas del tenor, al igual que lo hicieron de su complicidad lúdica “Nichts” o “Die Verschwiegenen”; y los cinco lieder adicionales en esta trama, tomados de las opp. 19, 37 y 48 satisficieron plenamente la larga espera del auditorio, subrayando la posibilidad de contraste vocal entre lo heroico (“Ich liebe dich”, “Wie sollten wie geheim sie halten”) y el íntimo recogimiento (“Freundliche Vision”). Sólo por esta segunda parte –y por el magnífico “Morgen” incluido entre los bises–, ya valió con creces la espera…

 

Germán Gan Quesada