Audioclasica

16-X-2016 Esperada reposición

Crédito : Vincent Pontet

PARÍS. TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (BASTILLE) ANITA RACHVELISHVILI, ALEKSANDRS ANTONENKO, EGIL SILINS, NICOLAS TESTÉ, NICOLAS CAVALIER. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. DAMIANO MICHIELETTO: Dirección escénica. PHILIPPE JORDAN: Dirección musical. C.Saint-Saëns: Samson et Dalila Aforo: 2700. Asistencia: 95% Sansón y Dalila volvió tras mucho tiempo en una nueva producción (de la que participa el Met también) debida a Damiano Michieletto con todo lo que tiene de bueno y no tanto por ese empeño en dejar su impronta ‘innovadora’ aunque a veces, como ahora, uno recuerde a Cecil B.de Mille y a los protagonistas de su péplum, y otras, como en…

Crédito : Vincent PONTET

Crédito : Vincent Pontet

PARÍS. TEMPORADA OPERA. OPÉRA DE PARIS (BASTILLE)

ANITA RACHVELISHVILI, ALEKSANDRS ANTONENKO, EGIL SILINS, NICOLAS TESTÉ, NICOLAS CAVALIER. CORO Y ORQUESTA DEL TEATRO. DAMIANO MICHIELETTO: Dirección escénica. PHILIPPE JORDAN: Dirección musical.

C.Saint-Saëns: Samson et Dalila

Aforo: 2700. Asistencia: 95%

Sansón y Dalila volvió tras mucho tiempo en una nueva producción (de la que participa el Met también) debida a Damiano Michieletto con todo lo que tiene de bueno y no tanto por ese empeño en dejar su impronta ‘innovadora’ aunque a veces, como ahora, uno recuerde a Cecil B.de Mille y a los protagonistas de su péplum, y otras, como en las danzas del primer acto, se desmienta constantemente a la música. Pero el segundo acto es en general muy bueno, el tercero también, bacanal incluida (si uno acepta que Dalila aparezca por todas partes cuando no debe o se convierta en lazarillo de Sansón y su instrumento para hacer explotar el templo de Dagón) y el principio de la ópera convence hasta la llegada de Abimélech para luego desbarrancarse. Fue excelente la concertación del director musical de la Opéra de París, Philippe Jordan, tanto como la labor de la orquesta, aunque más feliz en los momentos enérgicos y dramáticos o de efecto que en los más líricos, extraordinaria la del coro (preparado con su habitual maestría por José Luis Basso), y bueno el plano vocal. Los comprimarios correctos, esté discreto en Abimélech, muy bueno el anciano hebreo de Cavallier, espectacular sacerdote de Dagón de Silins, magnífico el protagonista de Antonenko (con la voz más metálica, pero homogénea, extensa y voluminosa, lo que compensaba su limitada capacidad actoral), y muy sensual como corresponde y bien cantada la Dalila de Rachvelishvili.

Jorge Binaghi