Audioclasica

28-X-2016 Dos por Uno

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL
Celso Albelo, Mikeldi Atxalandabaso, Elena Mosuc y Marko Mimica

TEMPORADA DE LA ABAO. Bilbao. Palacio Euskalduna MOSUC, ALBELO, MIMICA, IERVOLINO, ATXALANDABASO, DÍAZ, NAGY, DE DIEGO, LATORRE, OLVERA, ÁLVAREZ. EUSKADIKO ORKESTRA SINFONIKOA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. FRANCESCO BELLOTO, director de escena. JOSÉ MIGUEL PÉREZ SIERRA, director musical. Gaetano Donizetti: Lucrecia Borgia Aforo: 2124  Asistencia: 75 % Esta excelente coproducción de ABAO integra los dos finales posibles con una aria de Gennaro y una cabaletta de Lucrecia, lo cual fue muy bien aprovechado por la pareja protagonista. Elena Mosuc, esperada en el Euskalduna tras sendos Rigoletto e I Puritani de feliz recuerdo, coronó con sobresaliente su complejo e intenso…

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL Celso Albelo, Mikeldi Atxalandabaso, Elena Mosuc y Marko Mimica

Crédito: copyright ABAO-E. MORENO ESQUIBEL
Celso Albelo, Mikeldi Atxalandabaso, Elena Mosuc y Marko Mimica

TEMPORADA DE LA ABAO. Bilbao. Palacio Euskalduna

MOSUC, ALBELO, MIMICA, IERVOLINO, ATXALANDABASO, DÍAZ, NAGY, DE DIEGO, LATORRE, OLVERA, ÁLVAREZ. EUSKADIKO ORKESTRA SINFONIKOA. CORO DE LA ÓPERA DE BILBAO. FRANCESCO BELLOTO, director de escena. JOSÉ MIGUEL PÉREZ SIERRA, director musical.

Gaetano Donizetti: Lucrecia Borgia

Aforo: 2124  Asistencia: 75 %

Esta excelente coproducción de ABAO integra los dos finales posibles con una aria de Gennaro y una cabaletta de Lucrecia, lo cual fue muy bien aprovechado por la pareja protagonista. Elena Mosuc, esperada en el Euskalduna tras sendos Rigoletto e I Puritani de feliz recuerdo, coronó con sobresaliente su complejo e intenso papel. Celso Albelo, que compartió entonces escenario con la diva en la citada obra de Bellini, desarrolló el canto “fácil” que solo consiguen las grandes figuras, haciendo desear al público sus sucesivas intervenciones. Pero para el que suscribe la sorpresa estuvo en la italiana Teresa Iervolino, impresionante mezzosoprano de encandilante color y teatralidad en su papel como Maffio Orsini. Llevó sus intervenciones a lo más alto, lo que el público reconoció con calor. Marko Mimica como Don Alfonso d’Este fue de menos a más creciendo en color y volumen desde unas emisiones iniciales algo cerradas que escondían el bello timbre que finalmente lució durante la mayor parte de su interpretación. El bilbaíno Mikeldi Atxalandabaso ya nos tiene acostumbrado a su buen hacer en esos difíciles roles solo en apariencia complementarios (que no secundarios), sin cuya imprescindible calidad puede resentirse la acción dramática. Se completa el reparto con un largo etcétera de personajes que participaron con la misma excelencia que los personajes principales. Importante presencia del Coro de la Ópera de Bilbao con su característico buen sonido en sus intervenciones propias y en los grandes números de conjunto. Merece la pena citar a la banda interna que dirige Itziar Barredo. Este conjunto de viento “oculto” es muchas veces el gran olvidado siendo sus precisas intervenciones imprescindibles para el devenir de la acción. La escena, de vocación realista con toques de actualidad, resultó muy adecuada para este embrollo argumental de difícil digestión. Quizá resultaron algo forzados ciertos movimientos de la soldadesca, pero sin ninguna consecuencia más allá de lo anecdótico. En el foso, una Sinfónica de Euskadi a gran nivel con la que el Maestro Pérez Sierra parece encontrarse tan a gusto como con este repertorio que domina, no en vano ha sido ya muy aplaudido en este escenario con el I Puritani antes mencionado o La Sonnambula del pasado enero. El catálogo de Donizetti es impresionante, solo entre los años 1830 y 1834 escribió diez óperas, incluída la que nos ocupa, en 1833. Además de tener que enfrentarse al estrés y las enfermedades, sin duda tuvo que lidiar con las veleidades de los cantantes que por otra parte provocaron felices alumbramientos como los dos finales de esta producción.

Daniel Garay