Audioclasica

20-X-2017 Dramatismo y transparencia románticas

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Escena del primer acto de Der Freischutz

MILÁN Temporada de ópera 2016/2017. Teatro alla Scala MICHAEL KÖNIG, JULIA KLEITER, EVA LIEBAU, GÜNTER GROISSBÖCK, STEPHEN MILLING, MICHAEL KRAUS, FRANK VAN HOFE. ORCHESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. MATTHIAS HARTMANN, dirección de escena. MYUNG-WHUN CHUNG, dirección musical. Weber: Der Freischutz Aforo: 2.222 Asistencia: 95% Der Freischutz (El cazador furtivo) de Carl Maria Von Weber, faltaba de los escenarios de La Scala desde 1998. Quizás demasiado tiempo para una de las obras maestras de la ópera romántica, máximo ejemplo de un género clave del teatro musical alemán de inicios del XIX y que será también de inspiración para la…

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Escena del primer acto de Der Freischutz

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Escena del primer acto de Der Freischutz

MILÁN

Temporada de ópera 2016/2017. Teatro alla Scala

MICHAEL KÖNIG, JULIA KLEITER, EVA LIEBAU, GÜNTER GROISSBÖCK, STEPHEN MILLING, MICHAEL KRAUS, FRANK VAN HOFE. ORCHESTA Y CORO DEL TEATRO ALLA SCALA. MATTHIAS HARTMANN, dirección de escena. MYUNG-WHUN CHUNG, dirección musical.

Weber: Der Freischutz

Aforo: 2.222 Asistencia: 95%

Der Freischutz (El cazador furtivo) de Carl Maria Von Weber, faltaba de los escenarios de La Scala desde 1998. Quizás demasiado tiempo para una de las obras maestras de la ópera romántica, máximo ejemplo de un género clave del teatro musical alemán de inicios del XIX y que será también de inspiración para la idea de una renovación de la ópera, de calado nacionalista, llevada a cabo años más tarde por Richard Wagner. Hay sin embargo que redimensionar esta interpretación nacionalista ex post de la obra de Weber que en realidad es un valioso ejemplo de unión entre estilos diferentes derivados del Singspiel, la ópera italiana (la estructura de algunas arias) y de la ópera francesa – sobre todo por el uso del Melodrame, o sea de escenas habladas con fondo musical, como en la famosa escena en la Garganta del Lobo. Como siempre toda renovación es un fenómeno más bien heterogéneo y extremadamente complejo.

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Günter Groissböck en la escena de la Garganta del Lobo en el segundo acto de Der Freischutz

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Günter Groissböck en la escena de la Garganta del Lobo en el segundo acto de Der Freischutz

La producción del coliseo milanés tuvo como elemento principal la excelente dirección de Myung-Whun Chung. El director coreano consiguió de la orquestra (estupenda en todos sus repartos) un sonido cargado de un oscuro y misterioso dramatismo con unas sonoridades magnificas, espesas, pero al mismo tiempo capaces de etéreas transparencias cuando fue necesario. El recorrido dramático resultó así ser perfecto con melodías que se alargaban en un arco amplio y tenso sostenido por una concertación basada en la grandiosidad, pero también atenta al detalle. La exuberancia de los coros (verdaderamente excepcional la performance del conjunto milanés) transitó igualmente con naturalidad, así como la naturaleza palpitante de las arias de Agathe y el misticismo panteísta de la escena de la Garganta del Lobo – impresionante por potencia y vigor –manteniendo siempre alta la tensión emotiva gracias a un inmejorable control de las dinámicas y del timbre orquestal.

Frente a una dirección de tan elevada calidad el reparto no estuvo siempre a la misma altura. El protagonista Michael König (Max) ofreció una buena actuación escénica pero no siempre fue capaz de moldear su voz, no suficientemente potente, a las exigencias expresivas del personaje. Lo mismo ocurrió a la Agathe de Julia Kleiter, dotada de un timbre agradable, pero con serios problemas a la hora de realizar con eficacia la atormentada psicología de un carácter dibujado dentro de un frágil equilibrio entre inocencia y miedo por un destino que parece ya predeterminado. Mucho mejor la Annchen de Eva Liebau, pese a un volumen no demasiado importante, y sobre todo Günter Groissböck, perfecto en dibujar con el gesto y la voz la inquietante figura del malvado Caspar. Convincentes el hierático eremita de Stephen Milling y los toros intérpretes: Michael Kraus (Ottokar), Frank Van Hofe (Kuno) y Till Von Orlowsky (Kilian).

©Brescia/Amisano - Teatro alla Scala. Julia Kleiter, Eva Liebau y Frank Van Hofe en una escena final del tercer acto de Der Freischutz

©Brescia/Amisano – Teatro alla Scala. Julia Kleiter, Eva Liebau y Frank Van Hofe en una escena final del tercer acto de Der Freischutz

La regie de Matthias Hartmann, que había anunciado una interpretación psicoanalítica de la obra, representando la Garganta del Lobo como un lugar de la mente y no sólo como un elemento basado en el modelo del cuento fantástico, consiguió una puesta en escena acabada a medias y de calado más bien tradicional. Si la citada escena de la garganta (punto dramático central y el más logrado de la entera función) consiguió una gran fuerza visual dentro de un bosque oscuro (presente en todas la escenas) lleno de figuras que parecían sacadas de un cuadro de El Bosco, menos eficaces fueron los momentos más íntimos dedicados a la figura de Agathe. Unos tubos de neón realizados por el escenógrafo Raimund Orfeo Voight que dibujaban las montañas y la casa de la muchacha, iluminando la oscuridad general de la escena, no fueron suficientes para crear un adecuado e impactante marco visual. Por lo contrario, muy logrados fueron los trajes dibujados por Susanne Bisovsky y Josef Gerger, extravagantes (sobre todo los de los personajes femeninos), visionarios y llenos de colores. Al final de la velada muchos aplausos para todos con un triunfo personal y muy merecido para Myung-Whun Chung.

Gian Giacomo Stiffoni