Audioclasica

9-XI-2016 Y el viejo racionalista se acercó al romanticismo

Cor de la Generalitat Valenciana y solistas dirigidos por Fabio Biondi. Créditos: Tato Baeza.

Valencia Temporada 2017-2018. Palau de Les Arts. Auditori ANNYA PINTO. OLGA SYNIAKOVA. MATHEUS POMPEU. ARTURO ESPINOSA. COR DE LA GENERALITA VALENCIANA, JORDI BLANCH, director. ARTURO BARBA, armonio. AÏDA BOUSSELMA, piano. FRANCISCO HERVÁS, piano. FABIO BIONDI, director. Gioachinno Rossini: Petite messe solennelle Aforo: 1490 Asistencia: 80% Petite messe solennelle de Rossini es uno de los títulos más interesantes de la pretemporada del Palau de Les Arts. Un acierto, por dirigirse a un público menos habitual que el de la temporada, ya que los precios lo permiten. Su asistencia no fue nada desdeñable. La programación de esta obra completa la presencia del…

Cor de la Generalitat Valenciana y solistas dirigidos por Fabio Biondi. Créditos: Tato Baeza.

Cor de la Generalitat Valenciana y solistas dirigidos por Fabio Biondi. Créditos: Tato Baeza.

Valencia

Temporada 2017-2018. Palau de Les Arts. Auditori

ANNYA PINTO. OLGA SYNIAKOVA. MATHEUS POMPEU. ARTURO ESPINOSA. COR DE LA GENERALITA VALENCIANA, JORDI BLANCH, director. ARTURO BARBA, armonio. AÏDA BOUSSELMA, piano. FRANCISCO HERVÁS, piano. FABIO BIONDI, director.

Gioachinno Rossini: Petite messe solennelle

Aforo: 1490 Asistencia: 80%

Petite messe solennelle de Rossini es uno de los títulos más interesantes de la pretemporada del Palau de Les Arts. Un acierto, por dirigirse a un público menos habitual que el de la temporada, ya que los precios lo permiten. Su asistencia no fue nada desdeñable. La programación de esta obra completa la presencia del tándem sacro más famoso del de Pésaro en el repertorio del auditorio. En abril de 2015 pudimos escuchar el Stabat Mater dirigido por Giacomo Sagripanti con un elenco accidental formado por Gregory Kunde, Mª José Montiel, Erika Grimaldi y Liang Li. En él tenía que haber figurado Javier Camarena y otros nombres femeninos, tal y como informamos en su momento en estas mismas páginas.

En esta ocasión los cuatro solistas pertenecían al Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo, aunque no por ello deslucieron el resultado: Olga Syniakova destacó por su sonido cálido y musicalidad, en la voz del bajo Arturo Espinosa se echó de menos algo más de peso, Annya Pinto gustó por color pero cayó en una expresividad un tanto plana y Matheus Pompeu cumplió con creces en el “Domine Deus”. En las partes en las que se conjugan sus voces supieron empastar y moldear bien los timbres.

Fabio Biondi abordó la versión de 1864 para dos pianos y armonio con un coro reforzado. Las ocho voces de tres sexos: hombres, mujeres y castrados (no se sabe por qué razón Rossini pidió castrati cuando hacía tiempo que se había abolido esta práctica), se convirtieron en treinta y dos. Lógicamente, la acústica del Auditori no es la de la capilla privada de la mansión parisina del conde e influyente baquero, Alexis Pillet-Will, que encargó la obra. El Cor de la Generalitat ofreció una versión brillante, llena de matices y sensible hacia la sentimentalidad que el viejo racionalista, como decía Alberto Zedda, vierte en estos pentagramas. Desde el armonio, Arturo Barba puso el color sacro que necesita esta misa laíca. Su parte sirvió de soporte a las sobresalientes intervenciones de Aïda Bousselma. El segundo piano tiene un papel poco relevante.

Todo ello fue bien concertado por Biondi, atento al fraseo y a una tímbrica que nos acerca, en ocasiones, a algunas de las obras más singulares del siglo XX. Al igual que aquel que nació para la ópera bufa, el director se escora en este trabajo hacia su lado más romántico. El último pecado de vejez de Rossini fue acercarse a una estética que cuarenta años antes lo había arrinconado.

DANIEL MARTÍNEZ BABILONI